domingo, 21 de octubre de 2018

EL EQUILIBRIO DEL TREN: COLUMBUS DAY.




La llegada de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo un doce de octubre, al tomar tierra en isla Guanahani, luego San Salvador, permitió el comienzo de la conquista de América y su posterior colonización, siendo a partir del siglo XVIII cuando se comienza a conmemorar la fecha del Descubrimiento.
Muchos países del entorno, EEUU, países sudamericanos, Italia… lo celebran y sienten con las llamadas “Día de la Hispanidad”, “Día de la Raza” o “Columbus Day”. Todas ellas, marcando el día como festivo federal, pretenden dar trascendencia e importancia a aquella fecha y no reparan en esfuerzos manifestándolo por medio de grandes exposiciones, coloridos desfiles multiculturales de diferentes nacionalidades o grandes bandas marchando, todo ello dedicado al Descubrimiento. Lógicamente, por su propia trascendencia, la asistencia de lo más granado de la sociedad del país o estado, está garantizada.
Lo que hace que esa fecha concreta se marque en el calendario señalando la fiesta o conmemoración que unirá a todos los componentes de esa sociedad es sencillamente la vieja noción de patriotismo, como sentimiento de amor a un país. También como acto de demostración pública de aceptación de la nación y sus símbolos -el himno, la bandera…- como emblema de unidad.
En España, donde tenemos el honor de ser los depositarios de los restos del conquistador, hemos tenido a bien unificar el día del Homenaje al Descubrimiento con el Día de la Fiesta Nacional y con el día de la Fiesta del Pilar. Eso ha supuesto que la Fiesta de la Hispanidad se encuentre un tanto oculta tras el resto de las celebraciones. Al contrario, esa unificación ha hecho que el sentimiento de Hispanidad se haya fusionado con el sentimiento de españolidad y ahora aprovechemos esa fecha para otorgar a la Patria ese homenaje de un día que se supone que todos los hijos deben ofrendar a sus padres. Indudablemente, tal ofrenda debería llevar consigo la afluencia masiva de toda la ciudadanía, independientemente de su tendencia política y por supuesto la de todos los representantes del Estado, gobierno y Comunidades Autónomas. Pues aquí, no. Los ciudadanos responden insuperablemente pero los políticos o incluso presidentes de las CCAA o miembros del gobierno, en muchas ocasiones faltan a la preceptiva asistencia. Parece mentira, pero necesitamos que la consigna en estos días sea la de “demuestra tu amor a la patria” o saca tu bandera a la calle” o incluso “honra a tus “FyCSE”. El patriotismo en España parece estar de capa caída y cualquiera tiene su propia versión de lo que debe ser esa acepción. Lamentablemente hemos llegado a un punto de patriotismo light en que el único lugar donde se puede manifestar un público patriotismo sin que te llamen “facha” es en un partido de futbol.




TÍTULO DE COLUMNA: EL EQUILIBRIO DEL TREN: Premios Nobel.

Me despierto con la grata noticia de que el ginecólogo congoleño Denis Mukwege y la activista iraquí Nadia Murad han obtenido el Nobel de la Paz por "sus esfuerzos para terminar con el uso de la violencia sexual como arma de guerra en conflictos armados". Parece que por fin el Comité para el otorgamiento del Nobel ha revisado sus propios actos anteriores y ha dado al Cesar lo que del Cesar. Un cúmulo de despropósitos del Comité Nobel Noruego ya habían dado mucho que hablar, pero algunos nombramientos como el de Bob Dylan como Nobel de literatura dejaban a la institución muy por debajo del lugar que se merecía este gran premio. Desde siempre he escuchado a Bob. Desde “Blowing in the wind” o “Like a Rolling Stone” hasta su magnífica “Hurricane”, bailado en las discotecas de toda la galaxia. El resto de su obra no le va detrás. Pero cuando un día le nominaron para el Nobel de literatura, premio que no codiciaba y que no recogió hasta un año después, descubrimos que Bob es un cantante. Bueno, eso sí, pero sólo un cantante. Aquella corona marcó definitivamente la pérdida del norte de la Institución y una mera búsqueda de una cierta modernidad. Ahora se ha hecho justicia. No hace muchos días la famosa revista Time nos había espantado con la publicación de una lista de favoritos entre los que se incluía al fugado de la justicia española, Puigdemont. Para no negar la mayor, cierto es que la revista se “limitaba” a destacar que éste se encontraba entre los más votados de una lista de apuestas de la compañía Ladbrokes. Las empresas de apuestas han estado hábiles y han aprovechado aquella desazón para hacer torticeras predicciones y vaticinios con poco sentido práctico, nominando a los Premios Nobel de la Paz, entre otros aspirantes de similar pelaje, a este individuo. Al rebufo, “Time” ha aprovechado la coyuntura, colocando en primera página tales profecías. Amarillismo sí, pero lícito. Ahora bien, admitir la publicación como nominado a tal distinción, de un fugado de la justicia de su país, revela el poco rigor de una publicación que siempre ha sido lo máximo y que no pasa por su mejor momento con lo que no deja de ser una revista que no comprueba sus reportajes antes de publicarlos. Ya lo decía Toni Curtis en “La pícara solterona”: “no dejes que la verdad te estropee una buena noticia”. En fin, Bob Dylan consiguió el galardón por canciones como “Absolutely Sweet Marie”, donde uno de sus párrafos dice: “Para vivir fuera de la ley, debes ser honesto”. ¿Cómo podría ser Premio Nobel de la Paz semejante pavisoso?

TÍTULO DE COLUMNA: EL EQUILIBRIO DEL TREN: Fake news.




No hace falta más que acercarse a cualquier medio escrito o digital para observar que todas las noticias que se refieren a política nacional no son más que un subproducto de la imaginación calenturienta de algún “tuerceletras” que no teniendo más pitos que tocar, se lanza al arroyo de la manipulación para desinformar, induciendo a error deliberado contra nuestro bien amado presidente o cualquiera de los de su gobierno. Esto es poco más o menos lo que ha venido a decir la vicepresidenta del gobierno, quien calzada o no con tricornio, ha manifestado qué a todos aquellos plumillas, que se dedican a contar cosas que afecten a su gobierno y que por el tono, la forma o el fondo puedan ser contrarios a los intereses y provechos del gobierno, se les debe regular el cómo, qué y forma de su escritura. (¿Dónde he oído eso antes?) por que son noticias falsas (fake news) y hacen referencia a intentos de los periodistas de castigar al gobierno.
 Este término leído “feik nius” es la panacea actual de ciertos productos periodísticos y al igual que se puede discutir por activa (pruebas, pruebas…) se puede hacer por pasiva (justicia y jueces).
El problema es que todas aquellas manifestaciones que aparecen en los medios vienen a ser una parte importante de la política de desinformación e incongruencias con que nos está penando este gobierno, por lo que los informantes avalados por el constitucional derecho a la información van y lo cuentan en sus medios de propagación de las noticias y los ciudadanos nos enteramos en tiempo y forma de todo lo que desgraciadamente perpetráis.  
Quizá puedas entender son noticias falsas, publicar la frase de Pedro Sánchez cuando dijo en la tele: “yo soy el presidente del gobierno y hago lo que quiero en el Congreso de los Diputados” o que “queda descartado absolutamente un adelanto electoral”, o que es prácticamente imposible que eliminéis los aforamientos. O que el asuntillo de las bombas que iba a vender España a Arabia y las explicaciones que tuvo que dar Borrell a los medios son una auténtica castaña. Y que tal la cuestión de los doctorados, títulos, masters, cursos…encalomados en los currículos de los ministros…O decir que los estudios de opinión que promueve el actual CIS suenan raro. O incluso cuando se habla de la imprecisión en cuanto a la definición, entrada y encaje de Cataluña en el argumentario socialista, también lo son.
Si alguna vez alguien puso el listón alto fue precisamente el partido socialista cuando exigía responsabilidades por cualquier daño que se le pudiera hacer a la democracia.  Ahora, no se pueden calificar de fake a los intentos de que vosotros cumpláis igualmente esas proclamas.

TÍTULO DE COLUMNA: EL EQUILIBRIO DEL TREN: UN INSIGNE MOTERO.



La primera noticia que tuve sobre un juez burgalés llamado Llarena vino de la mano de mi buen amigo Fernando. En mitad de alguno de sus chistes (algunos muy buenos) me comentó que un amigo suyo perteneciente a la carrera judicial había sido nombrado instructor del procedimiento para determinar si ciertos políticos catalanes que habían firmado y refrendado una declaración de independencia debían ser puestos a disposición judicial y posteriormente a instituciones penitenciarias. Recuerdo especialmente que me dijo de él que tenía gran capacidad de argumentación jurídica y que no cabía duda de la legalidad de su currículo o su capacidad opositora.
Resulta que lo último que se ha dado a conocer de su personalidad es qué, como muchos de nosotros, tiene pasión por las motos. Esto ha valido para que una frase pulule por las redes sociales: “¿La justicia a lomos de una Harley?” No lo sé, pero seguro que eso ha ayudado a que no le afecten las coacciones emocionales y personales o el ruido realizado desde cierto sector de la opinión pública catalana, en relación con el encarcelamiento de los políticos catalanes incursos en aquella declaración de independencia de la Comunidad Autónoma.
Por si fuera poco, lo último (que se sepa) a cargar sobre sus hombros es la demanda que ha presentado contra él, en Bélgica, uno de los abogados de Puigdemont acusándole de falta de imparcialidad y de vulnerar su presunción de inocencia. Por supuesto el juez belga de instancia la ha admitido a trámite y directamente le ha citado para comparecer ante aquella justicia.  De Perogrullo, vamos.
De recibo hubiera sido que nuestro Ejecutivo hubiera puesto el grito en el cielo defendiendo a capa y espada a su juez ante semejante desvarío, pero, al contrario, el Gobierno, en primera instancia, dudó sobre la no pertinencia de esa citación belga. Llarena se ha visto obligado al amparo al CGPJ. ¡Qué vergüenza!
Los políticos españoles, que no parecen tener claro que el Tribunal Supremo es el máximo órgano en el sistema judicial español, han debido “pensar “antes de dar como solución que contratarían un despacho de abogados en Bélgica para defender los intereses de la justicia española y de nuestro juez. El Gobierno ha pensado en gastarse 500.000€ en abogados -los nacionalistas han saltado de sus sillas- sin pararse a pensar que en España hay más de 150.000 abogados ejercientes para quienes, en gran mayoría, sería un honor hacerse con tal defensa sin que los honorarios supusiesen un inconveniente. No dudes juez que la justicia prevalecerá, pero de momento me conformo con qué si algún día nos encontramos en la carretera, bajemos la mano izquierda y haciendo una V con los dedos, nos hagamos el saludo motero.



TÍTULO DE COLUMNA: EL EQUILIBRIO DEL TREN: FILOSOFÍA POST-VACACIONAL.



Es difícil resumir en unas pocas líneas lo que suponen unas vacaciones, máxime en unos momentos en que el dolor todavía es latente por la cercana finalización de semejantes días de asueto pero, visto que no queda otra que esperar hasta el próximo junio para volver a soñar con playas, arenas, olas y demás parafernalias, intentaré ahondar en aquella parte de nuestra humanidad que nos anima a volver al tajo, a la cruda realidad.
Desde el primer día vacacional nos imbuimos directamente en la parte más notable de ese período que no es otra que evitar la visión o conocimiento de sucesos o vicisitudes dañinas para nuestra vista o nuestra salud veraniega. Así qué iluminados de un flagrante sentimiento de hastío, nos prohibimos los telediarios y dejamos de interesarnos por los taxis, Trump, el Brexit o la última ocurrencia del gobierno de turno. Dejamos de lado si el PP aguantará el tirón con su nuevo presidente, si la nueva TVE de Podemos será mejor o peor que la anterior o si Franco debe quedarse donde está o cambiar de ubicación…
Grandes cuestiones qué, otoño habrá para analizar y especular y qué por pereza, indolencia o flojedad abandonamos en la seguridad que será algo que dará para mucho en el próximo ciclo político. La desidia informativa, el tedio periodístico o que las noticias se agosten en estas fechas completan la pérdida de interés por la lectura de cualquier periódico o revista que no esté lleno de fotos o noticias cortas, cortísimas o que sea radical leer ciertas noticias bajo una sombrilla o al abrigo de un toldo de un bar. Es la auténtica esencia española veraniega. Profundizar en el uso de la terracita y la siesta. La pinta que nos acompaña en todo el período playero con los gayumbos y las chanclas como uniformidad obligada o los espetos y las cañas hacen el resto. ¡Ah! Las cañas, magnifico producto nacional que aun no siendo algo exclusivamente veraniego, disfruta de un consumo casi obligado. El cambio es radical, pero terminadas, volvemos a casa y ya llegando, aún en pantalones cortos y con el moreno todavía radiante, notamos como la temperatura baja paulatinamente a menos de 13 grados y aquellas grandes cuestiones que quedaron en el aire durante estos breves días vuelven y con ellas el despiadado retorno a la vida real. De inmediato asoma la vena filosofal y te preguntas porqué las vacaciones nos hace diferentes a quienes unos pocos días antes salimos de casa cargando maletas y material playero. La luz llega y de repente bajas la cabeza y cerrando los ojos pronuncias un mínimo de tres veces ¡joder!  En fin, algo bueno habrá. El Motodown ha marcado el comienzo de la temporada motera. Ánimo.

TÍTULO DE COLUMNA: EL EQUILIBRIO DEL TREN: FROM BURGOS TO FARO.


FROM BURGOS TO FARO.

Como de una de las más pretéritas costumbres gallegas, la de ir una vez en la vida a “abalar a pedra” a Muxía, por sus grandes propiedades atribuidas, igualmente cualquier motero debería ir, al menos una vez en la vida, a Faro, en el Algarve portugués. Dada la distancia, sólo algunos privilegiados gozan la suerte de asistir a la mayor concentración motera del mundo, con todos los permisos de Sturgis o Daytona. Este pasado fin de semana hemos acampado allí más de 15000 personas, incluyendo más de 10000 motos, que tiene su tela. Para los estadísticos decir que han venido casi tantas moteras como moteros. Tod@s, sin dejar su estética habitual y ornamental han dejado de tener aquel marchamo “injustificado” de gordos y barrigudos, han mantenido, eso sí, un estatus de compañerismo poco visto en otros colectivos.
Allí, todo se transforma y pasa a ser una mezcla de convivencia, perdón, no es el verbo correcto, cohabitación persona moto. La moto no sobrevive en medio de personas, es más bien cómo una persona sobrevive en medio de motos.
Las actividades, horarios, planes…, están dirigidos a una perfecta connivencia entre ambas realidades: persona-moto. Todo está tasado. Desde recepción, dónde el lacito rojo dará derecho a ir por cualquier parte, escoger el lugar de acampada, escuchar grandes conciertos “heavy” o comprar en tiendas que venden cualquier cosa relacionada con motos o de venta de comida y cerveza que también se consume en abundancia por allí, evitando en lo posible las privaciones consecuencia de la vida al aire libre, los cuarenta grados a la sombra, el polvo o el dormir en el crudo suelo, sin más auxilio que una mínima esterilla.  
Ahora bien: no cabe un alfiler. Parece el Espolón burgalés en período de fiestas. Te saludan unos y otros: “buenas tardes”, “buenos días”, pero con el saludo motero: dos dedos en forma de V o directamente levantar el dedo gordo de la mano derecha, reflejando tácitamente qué todo va bien. 
Un programa simple. A todas horas heavy, ruido de motores de motos y el característico olor a gasolina que afortunadamente tapa otros olores que se acumulan por la mera concentración de personas. Todo perdonado. 
Hablando de Burgos. Esto tiene cierta similitud con las recientes fiestas burgalesas en las que se habló mucho sobre cómo habían quedado las campas después del acabar los eventos.
Quizá había que mirar un tanto hacia esta fiesta portuguesa y ver la forma cómo soluciona, aunque no en su totalidad, esta contrariedad. Los farenses amables y encantados con el negocio, admiten, pero arreglan en lo posible esta decepcionante situación evitando que un vaso de plástico o un papel duren en el suelo más de lo necesario. Bueno, de lo suyo gastan. La vuelta bien gracias.


martes, 17 de julio de 2018

TÍTULO DE COLUMNA: EL EQUILIBRIO DEL TREN: EL FUTURO DE LA SELECCIÓN.


¿Con que resultado se hubiera usted conformado antes de empezar los mundiales de Rusia? ¿Con caer en octavos de final? ¿O en cuartos? Seguro que no menos que ganar el Mundial. Teníamos equipo, entrenador, jugadores, solera, habíamos ganado todos los partidos de la preparación para este parto que es el Mundial de Fútbol y éramos temidos, prácticamente, todo ganado de antemano. ¡Cuidadín que ahí vamos nosotros!, ¡Que ganamos el Mundial en 2010! ¡Cuidadín…! Pero a la segunda de cambio habíamos pasado privaciones con un equipo de Tercera División como Irán y a la siguiente costó sangre, sudor y lágrimas empatar con Marruecos. Increíblemente, una coincidencia estelar de Marte con Saturno hizo que Portugal empatase su partido y pasásemos como primeros de Grupo, con la benevolencia añadida de cuadrar con la selección en teoría más débil. 

Rusia le dio lo suyo a España con una lección de trabajo en equipo y sufrimiento basado en el juego directo. La “contra” de toda la vida. Aquel juego espectáculo de tiki-taka con quinientos pasecitos en cada jugada había pasado a la historia. Luego la justicia divina hizo que Croacia, una selección principianta, le diese lo suyo a Rusia con el mismo juego que ésta practicaba. Pero claro, los españoles somos muy de calcular. ¿Qué hubiera pasado sí…? Si Rusia le ganó a España y Croacia le ganó a Rusia evidentemente Croacia le habría ganado a España por un mero silogismo en A. Por lo tanto, todo va bien. Aunque pasamos por el problemilla de que tres días antes no teníamos entrenador, Hierro cumplió decorosamente, por lo que ahí no parece estar el problema. Nos había tocado un Grupo de lo más asequible, pero nos ha costado un triunfo pasar. Y el rival de cuartos, una perita en dulce. ¿Qué ha pasado? Pues que el equipo español ya no es un equipo de raigambre preparado para lo más alto de la élite futbolística mundial. ¿Y el futuro? 

Hierro, el honesto, ha caído y dimitido de todos sus cargos, así que busquemos un nuevo seleccionador. Novios hay muchos: Roberto Martínez, Quique Flores, Michel… La ocasión de empezar de cero es brillante. Entrenador nuevo, jugadores nuevos, nombre nuevo. Volvamos a la Selección Española y a la humildad. Olvidemos por un tiempo eso de La Roja y las figuritas. Sí, hemos ganado un Mundial, pero lo único que queda de él es la estrellita que llevamos cosida en la camiseta. 

Ahora queda enseñar las reglas del futbol a los defensas, averiguar sí el portero titular era el más adecuado y sobre todo, buscar una normativa que enseñe al presidente a actuar recapacitando y a los presidentes de los clubs de futbol a entender que la Selección Española somos todos.

TÍTULO DE COLUMNA: EL EQUILIBRIO DEL TREN: CONSENTIMIENTO EXPRESO.



Recientemente y por voz de la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, se han iniciado los trámites para modificar nuestro Código Penal en el sentido de exigir qué, para cualquier relación sexual que se pretenda, se exija a los contendientes un consentimiento expreso previo al mismo. Tal consentimiento debe venir otorgado previamente por la persona que consiente, sin especificar el sexo de quien tiene que concederlo. 

En resumen, para poder tipificarlo como agresión debe existir una falta previa de consentimiento. Aquello del “NO ES NO”, ha pasado a “SIN CONSENTIMIENTO, ES NO”. Esto qué desde mi humilde punto de vista, no tiene ninguna discusión, presenta una serie de inconvenientes sustanciales que afectan al fuero interno de quién debe otorgar el consentimiento, pues éste puede ser absolutamente variable: ahora consiento, ahora no consiento, ahora sí y ahora ya no. Una venia qué debería ser tácita y previa, no lo es. 

Por ello si el consentimiento no está previamente objetivado con valores como él desde cuándo, el hasta cuándo o hasta qué momento se ha otorgado, el trabajo de la justicia y los jueces sin tener unos datos objetivos en que basarse a la hora de tener que juzgar sobre ellos, llevaría a utilizar la única prueba de hecho conocida: la palabra de cualquiera de los contendientes contra el otro, con lo que, lamentablemente, siempre una de las dos partes tendría que probar su postura, con el evidente inconveniente de que el derecho a la presunción de inocencia podría quedar tocado. 

Al rebufo de esta propuesta legislativa, Podemos se ha adelantado a los acontecimientos, exigiendo que incluso el piropo, aquel castizo piropo español sea, asimismo, tipificado como delito. ¿Qué pensaría Estrellita Castro? En fin. A lo que vamos. 

A los efectos de esa importante novación legislativa, los españoles que para esas cosas siempre estamos al quite, enseguida hemos buscado la parte frívola y sin pérdida de tiempo hemos visto aparecer en el whatsapp contratos y formularios en los que, por medio de una apariencia similar a un acuerdo de lo más legal, se presenta un prontuario que acoge los términos del consentimiento y poco más o menos plasma las condiciones de su utilización o las condiciones de su correcto desarrollo. En última instancia deja abierta la posibilidad de la utilización de la figura emergente del notario de cabecera. Parece poco serio, pero podría ser algo a presentar ante un Tribunal de Justicia. 

¡Cuidado! esto merece pocos chistes. No juguemos con las cosas serias e importantes e invoquemos una legislación adecuada al problema. Una regulación indebida o poco inspirada podría vulnerar derechos fundamentales de las personas, entre ellos uno de los más importantes: la presunción de inocencia. 


miércoles, 20 de junio de 2018

SISTEMA ELECTORAL ESPAÑOL.






He oído decir a Pablo Casado que los españoles están hartos de partidos bisagra, de partidos nacionalistas, de partidos que tienen más poder que otros por el mero hecho de estar representando a una circunscripción electoral mucho más pequeña y que se debería hacer algo para conseguir que esos partidos no fuesen las llaves de la gobernabilidad o de radicales apoyos a posibles mociones de censura, como ocurrió hace pocos días con la moción de censura presentada por Pedro Sánchez que se hizo con el poder con el apoyo de una atomización de partidos, echando del gobierno al que había tenido mayoría de votos en las elecciones. Palabras vanas las de Casado, sobre todo si tenemos en cuenta que cualquiera de los grandes partidos ha estado en disposición de haberle dado solución. 

No pretendo lecciones magistrales sobre el Sistema Electoral Español ni sobre la Ley Electoral española. Sin embargo, sí quiero plantear algunos supuestos por los que esta Ley debería haber sido modificada hace ya tiempo. Es un sinsentido que el Partido Animalista, con tantos votos en toda España como los del PNV solamente en el País Vasco o cuatro veces más votos que Nueva Canarias, no disponga de diputado alguno. 

Países importantes de nuestro entorno, de cumplido talante y pasados democráticos, utilizan el sagrado principio de que, independientemente de donde se encuentre la urna, todos los votos valen igual. 

Las opciones son variadas. Desde la modificación del sistema electoral con una doble vuelta, un previo porcentaje de participación, que la circunscripción electoral pase a ser circunscripción electoral única… 

Pero no se ha hecho. Quizá porque los partidos gobernantes han temido que esta situación les pudiese afectar negativamente o por el propio miedo electoral a no disponer de apoyos a la hora de presentar unos presupuestos, una moción o cualquier otra cuestión legislativa que se les aparezca. La realidad de los hechos es que no teniendo más posibilidades que el pacto político, se pacta con quien sea con tal de mantener el poder, con tal de mantener el estatus. 

En nuestro sistema de mayorías, los partidos políticos deberían estar de acuerdo en que es necesaria una buena reforma de chapa y pintura de esta Ley y exigir una adecuación a las condiciones que realmente se merecen los ciudadanos, esto es: voto mayoritario y cuando digo mayoritario quiero decir precisamente que debe estar basado en la mayoría de los votantes o en la mayoría de los participantes, evitando qué, partidos poco representados, puedan tener la llave de la gobernabilidad. 

La modificación del sistema electoral es necesaria y en condiciones y si para ello debe volver el bipartidismo, pues bienvenido sea. En todo caso, no nos ha ido mal con él.

CRÓNICA FESTIVA. LLEGAN LAS FIESTAS.



CRÓNICA FESTIVA. LLEGAN LAS FIESTAS.



Ha pasado el Curpillos y el cuarenta de mayo y los Sampedros ya asoman. Este año he podido dar una vuelta por la mañana y otra por la tarde por la campa del Parral para ver si efectivamente el periodo festivo se daba ya por empezado y he visto que la ciudadanía está totalmente concienciada.

Primero la parte sentida y sentimental. Los militares siempre con pulcritud y exceso de organización hicieron del desfile del Corpus un acto memorable, como no podía ser de otra manera. Luego a partir de ahí las Peñas y la Organización dieron el juego suficiente como para mantener una fiesta popular cómo esta. Lástima de una buena retransmisión televisiva.

Los pabellones cada vez mejor. Nada que ver con aquellos chamizos que se apostaban, no hace mucho, juntando cuatro frigoríficos de hielo. No, no. Ahora llevamos maquinaria de última tecnología y carpas establecidas perfectamente sin una arruga, lo que favorece que la gente se pueda abrigar dentro cuando empiezan las trombas de agua, aunque sea a costa de un menor consumo, pero bueno … hay que ayudar.

Unas medidas de seguridad acertadas; que las Clarisas hayan hecho su trabajo y solamente se diesen un par de chaparrones o que los pelusones hubiesen tomado vacaciones, hicieron el resto. Pero, aunque el clima no fuese el más adecuado -trece grados y lluvia- los chavales, el batallón de muchachos que se dieron cita en la campa iban precavidos: todos con sus plásticos e incluso algunos con mástiles para hacer tiendas de campaña unos con otros, como antiguamente en la mili. Hasta ahí una gozada.

Lamentablemente, todas las fiestas tienen su lado oscuro y poco pueden hacer los esfuerzos del Ayuntamiento o de la dirección de las Peñas para evitar uno de los menos gratificantes estigmas de esta fiesta: la característica ingesta de bebidas alcohólicas con resultado de cantidad de bebidos o gente con significativos signos de embriaguez que se ve, no encuentran suficiente atractivo en la fiesta, la música o que el morro esté a punto en la parrilla. Al final, nos queda el recuerdo de la papelería, bolsería y guarrería que queda allí amontonada cuando las luces se apagan y cada uno regresa a casa pero, eso es parte del juego y ya llegará el SEMAT la mañana siguiente. Busquemos que, un año con otro, la decepción de la bebida y sus consecuencias sean atacadas y además a ser posible liquidadas.

Es necesario seguir. La ciudad las necesita. La ciudadanía las apoya y no importa si habrá casetas de tapas, si habrá gastronetas o fuegos o tales o cuales toreros porque los burgaleses ya han dicho que sí.

FRANKENSTEIN.


FRANKENSTEIN
Cuando Mary Shelley creo a su famoso personaje hecho de retales no podía imaginar que aquella creación marcaría tendencia en política. La política en general y la española en particular han abusado de la técnica Frankenstein y reflejándose en aquel texto, han creado gobiernos con la cabeza de una parte o tendencia, el cuerpo de otra y las patas de una totalmente distinta. Aquí en España ha pasado hace cuatro días. Mariano Rajoy ha sido puesto de patitas en la calle por Pedro Sánchez, basándose en la congruencia constitucional de la posibilidad de que una moción de censura de carácter constructivo pueda remover al Ejecutivo saliente por uno entrante. La licitud y legitimidad constitucional en la presentación de esa moción de censura es aplastante, pero yo, me siento vilipendiado. Me siento tocado en mi línea de flotación porque hace poco más de dos semanas escribí en esta misma columna una prosa elogiosa sobre el entonces jefe de la oposición Pedro Sánchez, de quien dije, había sabido estar a la altura de los grandes estadistas en la toma de decisiones de la política española, por lo que le calificaba como un hombre de Estado con las prácticas aprobadas. Igualmente, le aludía cómo alguien que había sabido alejar sus rencores personales a cambio de mejorar los intereses del justiciable. Mi gozo ha durado dos semanas.
Este vendedor de humo, basándose en que las estrategias se aplican pero no se explican, ha presentado una moción de censura constructiva de carácter destructivo sin programa de gobierno y sin pacto previo con fuerza política alguna, limitándose a aprovechar el momento político de todos contra Rajoy para presentarse ante el Congreso de los Diputados y unido a fuerzas políticas de todo pelaje, ponerse de presidente.
Alguien dijo que las mociones de censura las carga el diablo. Se presentan para ganarlas, pero con los votos suficientes y la tarea hecha. Él, que no gano ninguna elección, que no tiene avales en las urnas, que funciona a golpe de rencores y ansia de poder, ha dejado en vilo a españoles y barones del partido, pero ha ganado.  Sánchez es el presidente del Gobierno. Ahora bien, cuando escribí que solo le faltaba ser un hombre sabio, me equivocaba. No es un hombre sabio. La política hace extraños compañeros de cama, pero esto suena a exceso. Ha metido a los socialistas en un berenjenal imposible de cohabitación con supremacistas. Pronto vendrá la devolución de favores a Podemos, Bildu o PdeCat.
Me reconozco ingenuo, pero rectificar es de sabios, así que en nombre de los defraudados únicamente decirle “Pedro sé fuerte”, ojalá sepas sacar lustre de todo ese pelaje con que te has juntado. Pero no sufras, siempre puede volver Javier Fernández.


MILITARES Y CONSTITUCIÓN.

  Escucho en foros políticos y mentideros de tertulianos, glosas de las virtudes de la ministra de Defensa Margarita Robles. Algunos la su...