martes, 19 de noviembre de 2019

EL EQUILIBRIO DEL TREN. SIETE DIFERENCIAS.



Hace un año, nadie hubiera pensado que un partido de gobierno que podría perfectamente haber llegado a gobernar en el conjunto del estado como ya lo hace en Comunidades y Ayuntamientos, podría llegar a la situación en la que está ahora mismo en la que prácticamente está desaparecido con diez diputados. Es un resultado que no habría estado mal para Errejón, pero no son diputados para Ciudadanos. Posiblemente, esta debacle electoral ha confirmado que la filosofía de Ciudadanos no ha sido querida por los ciudadanos y le han dado un no voto, es decir un voto de castigo para que cambie sus vaivenes previos y defina si quiere caer a derecha o izquierda cuando el fiel de la balanza se mueva.
Lo cierto es que Ciudadanos está lleno de personas consecuentes y firmes en sus convicciones, encabezadas por su expresidente Albert Rivera qué a la vista de los malos resultados conseguidos en las elecciones, directamente ha dimitido y se ha ido a vivir la vida con su pareja y su perrillo, fuera de la política.
Esto, que en países del entorno sería de una normalidad absoluta, encuentra pocos parangones en España. Quizá el caso de Almunia o Fraga que dimitieron al perder unas elecciones, pero no es algo usual dimitir por haber hecho una machada o por haber perdido los votos que le darían la confianza del electorado.
Sin embargo, el presidente del gobierno en funciones, después de haber perdido hasta las elecciones en su comunidad de vecinos, en vez de dimitir, ha topado con el poder de frente al entender posible la continuidad en el sillón curul por medio de un pacto Frankenstein encabezado por el Podemos de Sánchez y el PSOE de Iglesias (¿o era al revés?).
Sánchez no quiere perder más, así que, en la mejor línea del beso de Breznev y Honecker, ha preferido abrazarse a Podemos y arreglar el país. Luego lo hará con Junqueras, con Revilla, con Teruel Existe, etcétera, etcétera y etcétera, y con todo eso conformará un gobierno en el que aguante otros cuatro años. Cuatro larguísimos años para los ciudadanos que no debemos esperar más que sobresaltos.
La podemización de la educación española, retirar las concertinas de las fronteras de Ceuta y Melilla, crear nuevos impuestos o subir los existentes, dudar de la importancia de vaciar la hucha de las pensiones o la intención de nacionalizar casi de todo, no son más que unos pequeños globos sonda para que nos vayamos haciendo a la idea y oteemos el futuro.
Las siete diferencias se han quedado cortas. ¿Qué será lo que te rondaré morena? ¡Modificación de la ley electoral ya!

miércoles, 13 de noviembre de 2019

ROMPIENDO LANZAS.



Con estas breves líneas quiero romper una lanza a favor de nuestro presidente del gobierno en funciones y de nuestro próximo vicepresidente ahora in pectore al respecto del acuerdo a que han llegado tal día como hoy y por el cual van a tener derecho los dos a un gobierno de coalición en el cual la democracia y los valores fundamentales de las izquierdas brillarán a razón de cómo vaya el nuevo vicepresidente.
Ese pacto que, no nos engañemos, era lo que realmente estábamos necesitando los ciudadanos para conseguir, por fin, la formación de un gobierno progresista que fuese capaz de contener la horda derechista de Vox o lograr la dimisión de Rivera, nos ha sido concedido. Y su corolario es que ambas cosas se han conseguido. La derechona ha parado en 53 diputados y Rivera ha dimitido.

Sus detractores inmediatamente le han opuesto las hemerotecas, afirmando que el presidente en funciones no las resiste. Bueno, yo no llegaría a tanto.  Se habla mucho sin saber. Quizá sea porque hace poco tiempo dijo que sería incapaz de dormir si tuviera que hacer un gobierno en el cual estuvieran Podemos o Pablo Iglesias. Pero esa es una razón poco convincente porque quizá lo que él había querido decir es que era suficiente con estar acostado.

Por otra parte, el presidente en funciones siempre ha dicho que ni antes ni después el PSOE pactaría con el populismo y que él estaba en contra de crear un gobierno populista o pactar con un partido populista o de carácter populista que pudiera estar en contra de los designios constitucionales o que estuviera favor de regímenes poco patrióticos y anclados en algún tipo de populismo de tipo Venezuela, con pobreza, cartillas de racionamiento o desigualdad. Eso no tiene la menor importancia, porque con este pacto, lo que realmente conseguirá el presidente es que el nuevo vicepresidente in pectore logre que todos dispongamos de casoplón donde descansar nuestros sufridos huesos de operarios.

Decirle a toda esa gente que está en contra de que se haya podido hacer este pacto que se ha hecho en el momento necesario. No se ha podido hacer antes porque había que esperar a esto precisamente: contar los votos obtenidos y observar si se perdían escaños y con eso poder. Podemos ha perdido 10 diputados y el PSOE 3 y en total han perdido un millón y medio de votos. Así que no fuera a ser que no pactando entre ellos se llegase a la conclusión de que había que ir otra vez a elecciones o que incluso la derecha pudiese conseguir tener una mayoría más o menos nítida que hiciera que tuviéramos que repetirlas y que en vez de perder ese millón y pico de votos, estuvieran perdiendo 4 ó 5 millones. Es decir, el pacto está más que justificado. Hay que hacer lo que sea con tal de mantener el poder, con tal de mantener el status y con tal de mantener el sillón.

¿Y qué dirán los ciudadanos que hayan puesto su voto en manos de Pedro Sánchez y su actual PSOE? ¿Podrán quejarse del pacto? Pues bueno se podrán quejar, pero la realidad es que la mirada del presidente diciendo que no nos preocupemos o que por fin se ha llegado a un gobierno de consenso, seguro que tranquiliza mucho a la parroquia.
Además, el presidente podrá mantener su estatus de viajero y ocupante “falconiano” dando vueltas al mundo, en la tranquilidad de qué durante sus ausencias, el país estará perfectamente gobernado por el vicepresidente in pectore Pablo Iglesias.

En fin, salvando las distancias y si se me permite un símil cinéfilo, compararlo con una escena de la película El Jurado basado en un libro de John Grisham en el que el personaje de Rankin Fitch, interpretado por Gene Hackman, explica cuál es su papel en aquella función diciéndole al resto de su equipo “Los juicios son demasiado importantes como para ser decididos por un jurado”.
Sí, amigos, sí. No sé si necesitará ser disculpado, pero en cualquier caso disculpémoslo. Lo ha hecho por nosotros. La política es demasiado importante para dejarla en manos de los votantes.

martes, 12 de noviembre de 2019

Conclusiones plebiscitarias.



Pasadas las elecciones, da la impresión de estar repitiendo lo sucedido hace seis meses. El presidente, en funciones, Sánchez, arropado por los consejos de sus ¿asesores? había visto la oportunidad de arrasar en una nueva convocatoria de elecciones plebiscitarias donde la propuesta única sería “o yo o nada”. Sus asesores auguraban una goleada brutal, así que le aconsejaron meterse en este embolado, que deberá ser bien estudiado en las Escuelas de Ciencia Política.

Lamentablemente para él y aunque el PSOE haya ganado las elecciones, lo ha sido pírricamente bajo la consecuencia añadida de continuar obligado a pactos que no ha querido hacer en la anterior convocatoria.

Sánchez pierde 700.000 votos que se han confundido y un importante trasvase ha ido de Ciudadanos al PP y otro casi igual del PP a Vox. Así que el PSOE ha bajado y el PP ha subido. Todo al revés.  Vaya despropósito. Con el inri de la subida exponencial de Vox, mucho mayor que la de los otros partidos y el agravante de la entrada de forma salvaje de un cúmulo de partidos nacionalistas, ávidos de independencia.

Ahora, aunque Sánchez haya sufrido ya en sus carnes, el dolor de maniatarse a gobiernos del tipo Frankenstein como el utilizado para aprobar la moción de censura, para ser presidente de gobierno sólo le queda la opción de pactar (parchear) con los nacionalistas o llevarnos a otras elecciones.

Pero también está la opción de cuadrarse con otros qué, aún lejos de su cuerda, ayuden a desbloquear la situación. Incluso, si por el bien del país fuera, cobrando su dimisión como peaje necesario. Lo contrario será continuar en la desazón de acudir a las urnas cada cuatro o cinco meses.

Un pacto de ese tipo, posiblemente, obtendría mayoría suficiente para modificar nuestra Ley Electoral. Sí, aquella que, hasta ahora, grandes mayorías absolutas no se han atrevido a modificar ni tocarle por si fuese necesario mendigar ese voto.
Vivimos un período político nuevo en que, al igual que en cualquier país moderno, los partidos deben pasar por un filtro que regule su inclusión en el hemiciclo y colegir que los votos logrados en una Comunidad Autónoma no pueden tener más valor que los conseguidos en todo el país y si no que se lo pregunten a Ciudadanos que, con más del doble de votos que ERC, ha sacado tres escaños menos. Pobre definición de igualdad del voto.

En fin, los asesores del presidente que le han aconsejado meterse en este fregado le han colado un gol, así que recomendarles no apoyarse en plebiscitos que, al igual que las elecciones, los carga el diablo.

martes, 5 de noviembre de 2019

ALGUNOS SOCIALISTAS BUENOS.



Define la RAE como bondad, la inclinación a hacer el bien o el comportamiento virtuoso. Igualmente define al bondadoso como aquel que está lleno de bondad. Dedico este artículo a aquellos socialistas que han hecho de su vida un compendio de virtudes, dedicando su vida al bien hacer y el amor a sus semejantes. Difícil y ardua tarea, pero comenzaré por la ministra de Hacienda en funciones que ha dicho qué si ganan, los impuestos se mantendrán y que prácticamente no se notará su subida, pero no ha dicho que...
Lanzado a la búsqueda de la bondad, seguir por la vicepresidenta Carmen Calvo que protege a su jefe diciendo que antes de ti no hubo antes…o que intenta evitarle sufrimientos diciendo en los medios que siendo España un país de izquierdas, la suma de escaños con Podemos y Más País llegaría para ganar...
El encargado del NCIS, Sr. Tezanos es un socialista bueno. Ha sacado un informe anterior a la convocatoria de elecciones donde concede 140 diputados al PSOE. O una concejala de Valencia que ha dicho que, en los colegios, las niñas pueden escoger entre falda o pantalones ya que nadie debe ser reconocido por la ropa que lleve. La bondad sin límites.
Pero el colmo de la bondad se lo lleva el presidente en funciones. Por sus hechos le conocemos. No sólo ha hecho felices al conjunto de los españoles al sacar de su alojamiento al dictador anterior, sino que con un mínimo gasto económico de helicóptero, personal de seguridad, Guardia Civil… ha dejado, por fin, consolidada la democracia en este oprimido país. Su bondad le ha hecho acreedor de laurel por el considerado trato dado a los violentos que rompen y queman contenedores o a los que no permiten la entrada en las aulas y las Universidades a aquellos profesores o alumnos que quieran asistir. Incluso socorriendo a los rectores catalanes que están a favor del “derecho” a no asistir a clase.
La máxima representación de su bondad viene siendo el trato otorgado a los acuerdos previos con el Sr. Iceta y el resto de la comparsa catalana, para que negocie con la Generalidad. Ha admitido que el programa socialista, pueda manifestarse sobre el federalismo, la plurinacionalidad o la nación de naciones. Cualquier cosa para acreditar tal bondad. Lo triste es que tales manifestaciones son un clásico “Código Rojo” remedando la célebre película de Rob Reiner; un característico caso de obediencia debida. Bondad aparte, me imagino a la oposición requiriéndole: ¡ordenó usted un Código Rojo! como si fuese el coronel Jessep en la fantástica interpretación de Jack Nicholson. En fin, el sábado reflexión y el domingo a votar.

LA DERECHA DESUNIDA.



Cuando en 1977 Manuel Fraga creó Alianza Popular, partido formado por retales de los componentes de la antigua derecha franquista sumados a aquellos que se habían hecho el harakiri político con la Ley de la Reforma Política de 1977, no podía imaginar que pocos años después, aquella derecha que él había tenido agarrada y bien agarrada, acabaría dispersada.
Alianza Popular se convirtió en una alternancia política importante, pero sólo podía ofrecer más de lo mismo: tradición, costumbre, solera, ranciedad…, y los años habían ido abriendo mentalidades y ahora se necesitaba la concurrencia de un líder. Había militancia, pero sobraba ranciedad. Faltaba modernidad.
Llegó Aznar y le dio una vuelta a todo. Mandó a Fraga a Galicia y el centro derecha político, pasó a su omnímodo poder y los medios que antes había utilizado Fraga (libreta negra incluida), dieron sus frutos. Los resultados no se hicieron esperar y llegó la primera mayoría absoluta de la derecha en España.
Cuarenta años después de Fraga, la derecha ha perdido el rumbo, está ciertamente acomplejada y no vislumbra un futuro político fructuoso. Los cambalaches políticos la han llevado a difuminarse al menos en tres tendencias: PP, Ciudadanos y Vox.
El PP con su nuevo líder a la cabeza ha tenido la mayor debacle política electoral desde los tiempos de Fraga, viendo esos votos perdidos atesorados en Ciudadanos o en la nueva derecha. Quizá Ciudadanos pueda parecer sospechoso en este triunvirato por su falta de claridad de posición política. Queda la nueva derecha, “derechona” cómo le llaman algunos, que se ha ido haciendo un hueco entre algunos nostálgicos y otros que pretenden recuperar aquellos derechos perdidos por cuestiones políticas: defensa de la patria, honor nacional, la bandera, la defensa de la soberanía nacional... Su postura les ha convertido en garantes de aquellos derechos, haciéndoles pasar, en un suspiro, de la nada a veinte diputados y lo que te rondaré morena.
Pero los votos y sobre todo los escaños son los que son y aunque a veinte días para las elecciones las encuestas más recientes dan la victoria a la suma de las tres derechas, ellos están separados y cabreados unos con otros y no acaba de quedar clara la posibilidad de algún pacto que los lleve a pelear por un puesto en la cabeza contra el PSOE o sí el fantasma de la desunión les volverá a dejar nuevamente hundidos en el foso de la dispersión. El espíritu de Manuel Fraga no debe volver, pero si pretenden ganar deben repasar sus propias conductas y propuestas.

viernes, 25 de octubre de 2019

NAPALM Y GASTOS SOCIALES.


Cuando oía las declaraciones del presidente del Gobierno y su vicepresidenta y con ello las bondades sobre los beneficios que llevaría para la democracia el sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos y transportarlos a su nueva ubicación en un helicóptero, recordaba la espléndida película Apocalypse Now de Coppola y no podía dejar de unir indefectiblemente las dos situaciones.
Que fácil sería imaginar al presidente, subido en el helicóptero, remedando las palabras del actor Robert Duvall en el papel del Teniente Coronel William "Bill" Kilgore,, cuando le arenga a un soldado sobre el olor a napalm cuando los helicópteros rociaban los campos en la guerra de Vietnam: "Amo el olor del napalm por la mañana... "
La situación no ha cambiado mucho. Los actores principales en este asunto han zanjado de un plumazo las posibilidades de defensa de aquellos que tenían en ese lugar a un familiar, basándose en el peregrino concepto de que la democracia debe quedar por fin consolidada y que, por fin también, el común de los mortales dejaría de estar avergonzado por aquella vulneración democrática.
No puedo decir que tal acción constituya un error, ya que las lumbreras que han llegado a esa conclusión, seguro que han estudiado al detalle las mejoras -sobre todo electorales- que les va a suponer realizarlas. Ahora bien, si nos ponemos estrictos, el hecho de levantar una tumba, por más que haya habido sentencias favorables al respecto, no deja de ser un acto contra su familia que, en el fondo, son los que tienen la gracia de velarlos.
Pero quizá, desde nuestro actual punto de vista, no dejo de recordar que, aunque los vehículos volantes que maneja el presidente del Gobierno, estén en unos precios de descuento, me imagino que el despliegue de todo ese asunto habrá llevado consigo más de un gasto. Por eso, llamo la atención del lector, en un hecho que me preocupa y que no es otro que, dado que se cansan de repetir que la situación nacional no es de lo más boyante, que la última EPA no ha cumplido los objetivos esperados o que los pensionistas se rebelen por sus pérdidas de poder adquisitivo, se otorguen el derecho a dilapidar un dinero que no tenemos o qué, si lo tenemos, debería dedicarse a alguna cuestión más provechosa. En fin, sigue oliendo a napalm

ENTREVISTADORES Y COMUNICADORES.

Quiero hacer una pequeña reflexión sobre la diferencia sustancial que, entiendo, existe entre un entrevistador y un comunicador.
Ayer tuve el arrojo suficiente para ver de principio a fin la entrevista que le hizo Pablo Motos a Inigo Errejón.
Cualquiera diría que eran amigos, colegas o amiguetes (término que se lleva mucho ahora). Las preguntas realizadas conseguían llegar al público por su cercanía, su proximidad e incluso por el entusiasmo que el presentador ponía en cualquiera de ellas. Como contraprestación, el entrevistado aprovechaba para poner en solfa sus antiguas aficiones: correr delante de la policía, hacer grafitis o algunas otras cosas que provocaron el relajo del público y que en ningún caso dejaron de ser más que mínimos pecadillos al entendimiento del entrevistador. Especial fue el momento en que invocó el magnífico bacalao o las exquisitas croquetas que prepara su mentora, Manuela Carmena. En fin en la mejor línea de lo que se puede llamar una entrevista en profundidad.
Al finalizar recordé la entrevista que este mismo personaje le había aplicado, un par de semanas antes, a Santiago Abascal que, como si de un tercer grado se tratase, mantuvo en vilo al entrevistado y a parte de la audiencia. En algunos momentos de aquella, llegué a pensar que acabaría pidiéndole un certificado de antecedentes penales o una copia de su hoja de servicios de la mili.
Vamos a ver, presentador. Se trata de sintonizar con las masas, pero con todas las masas, sin hacer distingos que te encasillen en uno u otro lado de la romana. No se puede jugar a ángel con unos y demonio con otros. No se puede pretender caer bien por el mero hecho de haber hecho un bailecito con beso al calvo de turno al comienzo del programa. Un presentador o un comunicador (como se le llama ahora) tiene que estar a lo que está o en su caso no meterse en fregados políticos. Eso no quiere decir que un entrevistador lo pueda conseguir, pero quizá pueda llevar una mochila con una cierta experiencia.
La profundidad de un político es algo que no se observa a simple vista y quizá por una cuestión de audiencia, se pueda pretender forzar la máquina y esperar a que el entrevistado reviente en directo.
Al igual que el valor se le da por supuesto a todo el mundo, la inteligencia también, y si lo que se te da bien es hacer entrevistas livianas, hazlo y sí no, dedícate a los experimentos físicos que, mira, esos seguro que le gustan a todo el mundo.
Post data: El profesional que hace los guiones de las preguntas que hacen las Hormigas, debería hacérselo mirar.

22/10/19 EL OTOÑO ELECTORAL. PODEMOS EL PARTIDO QUE NO FUE.



Cuando en 1983 PP y PSOE se turnaban en el impulso de poder, surgió el Partido Reformista Democrático. De ideología liberal y centrista, pretendía situarse como proyecto bisagra entre los dos grandes espectros políticos. Aquella operación, dirigida por Miguel Roca, se llamó Reformismo y el resultado fue una debacle política que le hizo desaparecer igual que había aparecido.
En 2014, unos pocos descontentos, disconformes y despolitizados prepararon una reclamación colectiva. Habían nacido los perroflautas, conocidos por acampar en medio de las plazas mayores de las ciudades en tiendas de campaña que poco a poco se fueron porquerizando. De aquello surgió Podemos, un partido que accedió a la política nacional de la mano de nuevos políticos que quisieron traer a la política general lo que llamaron “la nueva política” en contra de la anterior “casta”. Muy loable.
Aquellos políticos Errejón, Iglesias, Monedero, Bescansa… constituyeron en un tiempo imposible un partido que, después de unos iniciales balbuceos electorales, consiguió en su primer asalto a los campos electorales, una cantidad cercana a los 5.000.000 de votos y cerca de 70 escaños, qué pasaron a considerarle como una nueva era dentro de la política patria. Sus radicales maneras, acompañadas de sus “confluencias” casi removieron los pilares del bipartidismo. Pero obviamente, las personas que sostienen a los partidos deben estar libres de defectillos sin pretender permanecer en el poder. Quien había tomado el rol de líder, adquirió en poco tiempo un endiosamiento en su nueva postura de jefe, que le llevó a la nobleza en Galapagar y al lado oscuro. Así que cuando a uno de los fundadores le brotaron unas deudas y unas relaciones internacionales poco aconsejables y a otro unas becas granadinas, en que cobraba sin trabajar, los cimientos se tambalearon. Aquello, y la enfermiza aplicación del síndrome del “Llanero Solitario”, finalizó con la pronta expulsión de los díscolos. Las bajadas de votos y con ello de escaños no se hicieron esperar. El poco poder subsistente o la pretensión de intereses particulares del líder, llevaron a la inadmisión de pactos o la exigencia de nuevas prebendas. La perversa estadística no podía tardar respecto a las posibilidades electorales del partido y a su práctica ruptura. El último insulto ha sido la posible distracción de cuota electoral por la creación de nuevos partidos de su mismo pelaje.
Las próximas elecciones les pondrán en su sitio, pero las posibilidades reales de que Podemos mantenga los objetivos fundacionales están lejanas. Posiblemente deberá limitarse a la solución residual de conseguir los escaños propios para él mismo y sus acólitos, disponiéndose a desaparecer expandido en mil y una fracciones que se lo comerán como Saturno se comió a sus hijos.

15/10/19 EL OTOÑO ELECTORAL. LOS VAIVENES DE RIVERA.



El otoño electoral nos trae unas nuevas elecciones generales y a los candidatos silenciando sus verdaderas intenciones esperando que los votantes, ingenuamente, crean sus cuitas y promesas. “Vota, vota. Ya haré yo, luego, lo que me dé la gana o más interese a mi partido (o sea, a mí)”. Pronto quedarán retratados en el photocall electoral.
Ciudadanos, que resultó clave en la anterior composición electoral sin ganar en ninguna parte, ha sabido gestionar bien su derrota, arrimándose a uno u otro lado de la balanza, con acuerdos sólo posibles en una sociedad política de espectro tan amplio como la política patria.
Todo comenzó con lo que se pudo llamar el efecto útil del voto. El PP fue su partido preferente y preferido para pactar y así fue. Ciudadanos se hizo con poder en Comunidades y Ayuntamientos, haciendo nacer el efecto Igea (que casi de perder sus primarias ha pasado a ser lo máximo, de lo máximo, en Castilla y León).
Chapó y felicitación por esa magnífica interpretación. Es más, seguramente aquello fue parte de un magnífico diseño de organización de Rivera qué, con tales resultados, llegó en un momento dado, a tener entre sus garras a Sánchez haciéndole pagar sus anteriores devaneos. Es decir, había conseguido lo que no había podido conseguir en las urnas. Así pasó de ser liberal de izquierdas a liberal de derechas, pensando que una nueva convocatoria de elecciones, no sería más que una pequeñez.
Pero, ay, la contienda no tiene enmienda, así que sabedor de los malos resultados que le auguran las encuestas, incluso quedar detrás de Vox y Podemos, ha cambiado el chip y ha dicho que no le importaría pactar con el PSOE.??. ¿Qué será lo próximo: pactar con UPyD? ¡Ah! Ya lo ha hecho.
Esos vaivenes no acabarán con el bipartidismo. Más bien, es posible que sean los propios PP y PSOE, entre los que se ha “colado” quienes le produzcan grandes dolores de cabeza, pero el caso será salir.
¿Y los votantes? ¿Qué pensarán los votantes que no acepten esos vaivenes? ¿Hacia dónde irá el voto de quienes no sepan en qué posición están y se encuentren con que no saben sí, con su voto, apoyarán a la derecha o a la izquierda?
Es un misterio. Pero, aun con falta de rigor, aun sin rumbo determinado, incluso desconociendo el mar en que navegan, Albert les dirigirá. Es un prestidigitador y no está, ni políticamente muerto, ni el partido sumido en crisis alguna. Además, ha asegurado que no tiene inconveniente en dimitir y dejar en su sitio a Arrimadas.?? Sería toda una opción, pero habrá que verlo.

martes, 8 de octubre de 2019

08/10/19 Defensa y defensas.



Defensa está de moda. Hace unos días han circulado unas fotografías en Internet donde se reúnen unos militares alrededor de una mesa en la terraza de una cafetería, portando armas. Que ofensa.
Quizá como consecuencia de la próxima sentencia del “proceso” por el Tribunal Supremo el gobierno catalán y otras instituciones de su cuerda han pedido inmediatas responsabilidades. Investigaciones, sanciones y arrestos. Faltaría más. Lo cierto es que Defensa ha dicho que va a hacer una investigación y los medios digitales e incluso algunos escritos, han apurado a decir que efectivamente se les va a sancionar. No me lo puedo creer.
Me pueden más las ganas que el empleo, así que me pongo en modo abogado y empiezo a sacar las posibilidades de una buena defensa para estos soldados.
Parece ser que son unos soldados qué viniendo de unas maniobras, paran en alguna ciudad de Cataluña y dado que el conductor ha cumplido los plazos marcados en el tacómetro del autobús, deben esperar a que esos plazos transcurran. Mientras tanto su capitán les dice que bajen del bus y que, a falta de armería, se lleven el armamento a la espalda. No es nuevo. Ya antiguamente se decía en la mili que el arma no era más que una prolongación del brazo. Los soldados entran en un supermercado, se sientan en un café o se apoyan al lado de un barril. Y aparece el de la foto.
En esas fotos, se ven soldados comprando en el super y con bolsas en la mano, con el armamento colgado a la espalda. Bien. El único peligro percibido es el posible aumento de la contaminación por el plástico.
En otro par de fotos se ven unos soldados, aparentemente charlando alrededor de un barril, donde encima aparecen unas botellas o latas de cerveza.
En otra de las fotografías aparecen unos soldados sentados alrededor de una mesa también y efectivamente también encima de la mesa, aparecen unas botellas.
Los medios han apurado a decir que están tomando unas cervezas y que Defensa debe investigar por sí alguna de esas acciones pudiera estar prevista y penada en el Régimen Disciplinario Militar. Militares bebiendo fuera del establecimiento de militar con manejo de armas. Blanco y en botella: militares, armas, cervezas. No cabe duda. Pero no, señores no. El artículo 24 de la Constitución es muy claro en cuanto a la presunción de inocencia y ésta es así para lo bueno y para lo otro. También para los militares.
En primer lugar, vemos que en ningún caso aparece en esas fotografías alguno de los soldados fotografiados sentados que pudiera tener sus armas con una mano y en la otra una cerveza. Afinando, se me ocurre que esas cervezas podían haber sido “sin alcohol” o afinando todavía más, que ellos se hubieran sentado en unas mesas en que hubieran permanecido restos de consumidores anteriores y que todavía no se hubiesen retirado.
Si las pruebas no demuestran que han agarrado las botellas y, además, que se sepa a ninguno le han hecho el test de alcoholemia, el resto son presunciones o sea nada. Defensa debe investigar, pero sin equivocarse de acción y sin dejarse llevar por manejos políticos o mediáticos. Ver de cuando son, quién ha hecho esas fotografías o quién las ha subido a Internet. Por qué, yo me pregunto: la Ley de protección de datos también defiende a los militares ¿O no?

01/10/19 HUELGAS INFANTILES.



Greta Thunberg nos lo dijo con voz trémula y tono desgarrador: el mundo tal y como lo conocemos está yendo a su fin porque el cambio climático afectará a todas las actuales facetas de nuestra vida. Avisó a los políticos que deben legislar en consecuencia y quiso sensibilizar a todos sobre los peligros de esta lacra. Sentadas, bicicletadas, recogidas de basura selectiva, usar transporte público, manifestaciones…etc., supondrían consecuencias positivas para evitar el cambio climático.
Pero hete aquí que a alguien se le ocurre la feliz idea de convocar huelga de estudiantes (sólo la Pública), desde 3º de ESO. Es decir, sustentar las lícitas demandas para mejorar el medio ambiente o la reparación de mala gestión de los dirigentes políticos, en la fuerza y las señales de protesta que puedan hacer los escolares, como si eso fuese la panacea para la resolución de semejante problema.
Este pasado viernes se celebró la primera huelga contra el cambio climático en los centros de educación Secundaria y Bachillerato que tuvo como primera consecuencia que los alumnos de esos cursos dejaron de asistir a clase. Vamos. Vamos. A quien se le ocurre pretender sostener una huelga sobre las espaldas de unos adolescentes basándose en su falta de asistencia a clase.
Sí España tuviese un sistema educativo tan bueno, tan bueno, que no marcase los mediocres resultados que avanza el Informe PISA, podría permitir tales ausencias. Pero España es un país con evidentes carencias educativas que reflejan la realidad de que los estudiantes necesitan hasta el último día de clase. Máxime, teniendo en cuenta que esto ha pasado en el segundo viernes después de haber empezado el curso. Veremos cómo continúa.
¿Quién plantea huelgas de este estilo? Evidentemente personas mayores que motivan a los chavales para que dejen de asistir a clase y que luego se aplauden por haber conseguido gran éxito de participación.
¿Y luego, qué? Aunque las acciones, la participación y la manifestación son lo realmente importante y marcan los fundamentos en que se sostiene esa demanda, unas y otras han marcado unos pobres índices de participación.
La educación debe marcar las pautas para que el cambio climático no destroce nuestro mundo y el de nuestros sucesores y si alguien cree que, el problema ha mejorado con esta huelga, debe hacérselo mirar.
De todas formas, por si necesitasen ideas, se me ocurren algunas que remito a los organizadores para que, además de tener a los chicos estudiando, se esquive el cambio climático. El bocadillo del recreo no debe venir envuelto en papel aluminio sino en papel, no utilizar latas o botellas de plástico. Reciclar. Limpiar las orillas de los ríos o concienciar del peligro de utilizar bolsas de plástico, dejar limpio de residuos el lugar donde se hacen los “botellones”…

MILITARES Y CONSTITUCIÓN.

  Escucho en foros políticos y mentideros de tertulianos, glosas de las virtudes de la ministra de Defensa Margarita Robles. Algunos la su...