miércoles, 24 de agosto de 2016

El pacto de Ciudadanos.

Conozco infinidad de votantes de Ciudadanos. Gente respetable y sería que antes de pasar por esta posición ya habían probado casi de todo. Políticamente me refiero. Habían pasado por el PSOE de Felipe, por el PP de Aznar e incluso más anteriormente por la opción reformista de Roca.
Ahora, llevados por un afán de limpieza o un interés ínsito en que la política se higienice, han dado su apoyo a Ciudadanos. Han visto en ese partido claridad de ideas, correlación entre lealtad con los votantes y asunción de riesgos y sobre todo una posición perfectamente marcada con el mantenimiento nítido de la unidad España sin reducciones ni disculpas.

Ahora, pasado el susto de la unión de hecho con el PSOE, que cerca estuvo de unirlos con Podemos, han sonreído aliviados al ver cómo sus propuestas se mantenían en el nuevo compromiso con el PP. 
Aquellos votantes vieron el cielo abierto cuando la mayoría en minoría del PP le otorgó a su partido las llaves del calabozo para formar gobierno, confiriéndole poder a su líder para dar una estocada a la corrupción, a la pérdida de votos por la aplicación de una mala ley electoral e incluso a la no perpetuación en el poder de los que, amarrados a él, se niegan a pensar en su retiro.

Pero Albert, pilas nuevas y decisión propia, ha levantado el muro de Berlín entre los dos partidos al pretender hacer pasar por el aro al PP por unas condiciones leoninas que lo único que pueden traer es la convocatoria de unas terceras elecciones. 
Lamentablemente para él, a Mariano sus votantes le han perdonado. No todo, pero casi. Le han dado un nuevo plazo para que arregle sus problemas y de ahí depende la capacidad de estadista de Albert para saber hasta dónde puede llegar en las negociaciones. Si no quiere pactar, no pacte. Las consecuencias vendrán solas, pero mandar a sus escuderos a dar lecciones de comportamiento a los demás líderes de los partidos excede un tanto las atribuciones que puede tener un partido con poco más de treinta escaños.

Los votantes de derechas que ya han perdido, no son otros que los más cercanos al PP que, visto el acuerdo con el PSOE, se han llevado a las manos a la cabeza viendo lo siguiente que podía pasar y han vuelto corriendo a los brazos de Mariano. 
Lo siguiente, de renovarse los comicios, será la pérdida de los votantes que recuperada la conciencia después de un año de marchita, busquen recuperar el calor y la tranquilidad que antes gozaban. Y eso sí tendrá mal arreglo.

domingo, 21 de agosto de 2016

Pero, ¿de qué van?

Uno de los juegos más usado por los niños, es aquel en que uno de pide a otro algo y éste le responde diciendo: pídeselo a otro y si no te lo da vuelves y me lo pides a mí. Así estamos. 

Que la mejor opción de gobierno no es Rajoy, pues ya lo sabemos. Está tocado en su línea de flotación y aguanta como puede. No ha actuado con contundencia contra la corrupción, los mandos intermedios se le han ido de las manos y la crisis que, aunque fue responsabilidad española del PSOE, le ha afectado a él con más fuerza que al propio Zapatero. 

Además, no cae bien. Esos pantalones de deporte que lleva y esa forma de correr a medio camino entre el paso del ganso y el macho man, moviendo el culo como los patos, hacen de él una persona, como mínimo, particular. 

Hasta ahí todo cierto, pero nada puede hacer por arreglar el problema euclidiano de las sumas aritméticas. Ciento treinta y tres son ciento treinta y tres y si no se suman acuerdos, de poco vale que haya sido el partido más votado o que sea el que tiene mayoría de escaños en el congreso y senado.

Sánchez le repite a Rajoy que no es no. Que no se vota a su favor porque eso es pecado mortal. Que no se abstiene por qué hacerlo sería darle la oposición a Podemos. Entonces va y le dice a Rajoy que vaya y busque apoyos por ahí y que si no los encuentra, vuelva y le haga una propuesta. ¿Quién habrá enseñado a sumar a Sánchez? Hágalo ya. Pida por esa boca algo que Rajoy le pueda dar y déjese de monsergas que no hacen más que dilatar el cabreo de los españoles y aumentar la mala leche que le entra a cualquiera cuando oye eso de que si no se aprueba el techo de gasto o los Presupuestos Generales del Estado, Europa nos va a meter un gol de 6000 millones de euros. Los españoles no se merecen tal castigo

Lo de Rivera es más complejo. Le ha dicho a Rajoy que como máximo, sus treinta y cuatro diputados, se abstendrán. Que no aprueba sus propuestas. Que busque sus propios apoyos. Quizá Rivera pretenda la multiplicación de los panes y los peces y hacernos creer que ciento sesenta y siete son ciento setenta y seis. Lo más penoso es que leído con atención su programa, difiere con el del PP en la cuestión de la corrupción y poco más. Entonces que bobada es esa de que no estamos de acuerdo con un gobierno del PP cuando acordó en la legislatura anterior con un gobierno socialdemócrata que entre otras cosas pedía la especial relevancia para Cataluña. ¿Pero de qué van?

domingo, 14 de agosto de 2016

CONSORCIOS Y PLUSVALÍAS.


Recuerdo que hace ya bastantes años, el señor Peña -a la sazón alcalde de Burgos- decía a voz en grito (su modo habitual) a todo aquel que le quería oír que Burgos no tendría más que problemas si no se hacían las cosas de acuerdo con los criterios que estaban siguiendo la mayoría de las ciudades del entorno en cuanto al soterramiento del ferrocarril al paso por la ciudad. 
Así, presentaba toda clase de cálculos sobre los beneficios que reportaría a la ciudad a medio y largo plazo, una inversión “mínima” evitando la compra de una ingente cantidad de metros cuadrados de terreno para que pudiesen discurrir por allí las vías que darían lugar al nuevo trazado. No fue posible. Ni siquiera él, con todo el poder que acumuló en aquellos años fue capaz de evitar que se dispusiese lo contrario y que el ferrocarril se tuviese que sacar de la ciudad a golpe de talonario. 

Posteriormente, ya en su etapa en la oposición, siguió machacando con lo mismo, pero ya sin fuerza suficiente para que le pudiesen tener en cuenta. Se creó el Consorcio del desvío y con ello se puso en marcha toda una parafernalia que, bastantes años después dio lugar a la Rosa de Lima. Ahora, de resultas de todo aquello, nos encontramos que por motivos, poco saludables, hay que abonar una cantidad de ciento setenta millones de euros. No me lo puedo creer. La población no se lo puede creer. 
Pero lo que seguro no se va a creer el personal serán las explicaciones que darán los organismos gestores para explicar de dónde va a salir ese dinero. A bote pronto, nos amenazan con terrores nocturnos de todo tipo para aliviarlos. Adivinar no es ni medio bueno, pero mis cuitas me llevan a imaginar que, por quien proceda, ya se estará haciendo un cálculo de cómo y de qué manera se comenzará la caza del euro y temo no equivocarme mucho si anticipo que será a duro golpe de impuesto.

Por ello, ejerciendo una ardua labor ciudadana, me permitiré dar algunas ideas a quien proceda a fin de que la sangría sea general, sin olvidar ninguno de ellos. Obviar los informes del Consejo Económico y Social y elevar de los valores catastrales de las viviendas, preparar una nueva subida del IBI y evadir la devolución de las indebidas (incluso en contra de los criterios de ciertos tribunales), evitar el pago de las deudas pendientes con autónomos o con ganadores de pleitos, mantener el impuesto de plusvalía (incluso subirlo)…
En fin. Lo tiene fácil, en un par de años todo solucionado. De nada.

Si el soterramiento habría evitado, o no, este mejunje que se nos viene encima será cosa de los economistas de la casa grande, pero toda esa pasta que hay que abonar, seguro que como mínimo redunda en mantener otro siglo más el pobre Plantío en las deprimentes condiciones de salubridad en que se encuentra. 



lunes, 8 de agosto de 2016

Volando voy…

A los aeropuertos de Castilla y León se les ha quedado el cuerpo en modo avión: apagados y sin cobertura. En Castilla y León solamente un aeropuerto vende entradas para salir de la comunidad por aire. Visto así, parece que algo no debe ir muy bien en la gestión de estas infraestructuras. A todos nos gustaría pero, lamentablemente en España, no se puede pretender tener un aeropuerto (ni otras muchas cosas) en cada provincia. Quizá necesitaríamos la gestión de los americanos (e.g.), siempre con uno cercano a su disposición. Por eso las opciones barajadas hasta ahora, han hecho inviables el funcionamiento y amortización de cuatro aeropuertos en esta Comunidad. Lamentablemente, no nos parecemos en nada a ellos.

Dado el tránsito de pasajeros que existe en la Comunidad, es imposible viajar de Burgos a… sin que cueste una pequeña fortuna. O ir de León a… sin que cueste otra pequeña fortuna. O lo que es lo mismo, es imposible ir desde cualquiera de los aeropuertos de Castilla León a prácticamente cualquier otra parte sin que sea una auténtica ruina, además una aventura, ya que no deja de tener importancia que varias de las operadoras que han contratado con estos aeropuertos hayan salido rana. Por unos medios u otros han intentado aprovecharse de la coyuntura o incluso intentar colar que sin financiación comunitaria o municipal, no habría nada que hacer. Lo cierto es que disponer de una infraestructura en permanente carta de ajuste, no tiene mucho sentido empresarial. 

Si de soluciones se trata, la primera sería dar de baja aquellas infraestructuras deficitarias o insostenibles, a aquellas que necesitan la permanente subvención económica para demostrar la captación de clientela y por supuesto a aquellas que, no demostrada su necesidad, se empecinen en mantenerse para mejor gloria del gobernante de turno. 

Por supuesto existen otras soluciones. Mancomunar los aeropuertos. Buscar soluciones de compromiso que obliguen a utilizar todos los aeropuertos compensadamente entre ellos. No tengo claro que localmente fuese aceptable, pero comunitariamente sería muy bueno. Recordemos, además, que los aeropuertos tienen en las infraestructuras de carreteras y medios de transporte actuales, una feroz competencia que hacen poco atractivos los vuelos para distancias cortas, por lo que, deberían aprovechar la posibilidad que les brinda disponer de estas instalaciones para ofrecer algo con lo que ninguno de esos medios pueda competir. No olvidemos que Castilla y León tiene casi tres millones de habitantes que, para sí desearían muchas Comunidades con aeropuertos de lo más boyante. Habrá otras, no cerremos las opciones. 

Y que nadie piense que la situación viene por falta de interés. Lo ocurrido con Vueling, que ha debido contratar diez aviones y treinta pilotos para cubrir sus necesidades de vuelo, motivado por un exceso de demanda, nos concluye que no es otra cosa que ganas de viajar. Por eso mientras volamos, cantemos con Kiko Veneno, …por el camino, yo me entretengo. 



sábado, 6 de agosto de 2016

El equilibrio del tren.


Hoy, con el AVE, todo es más vertiginoso. Llegará de Madrid a Valencia en dos horas y acabará llegando de La Coruña a Barcelona en ocho. Pero es más frio. Te subes en Madrid, abres el periódico y antes de llegar a los crucigramas ya estás en Sevilla. Se ha perdido aquel calor del tren.

Burgos ha recogido el listón del AVE pretendiendo estar en la ola de la alta velocidad, pero el camino no ha sido fácil. En 1992, el gobierno, planteó la viabilidad de poner un AVE al norte, pero no fue hasta 2007 cuando se empezó a pensar realmente en su ejecución. Los problemas no se hicieron esperar. El soterramiento, los desvíos, las concesiones administrativas, las certificaciones de obras, los sobrecostes, quien debe pagar qué cosa o las relaciones entre ministros, Junta y Ayuntamiento, tampoco lo han puesto fácil. Incluso ha debido actuar la justicia ordinaria obligando a los poderes públicos a abonar las deudas a los contratistas. Las cosas se han ido medio arreglando, pero aun así, a esta fecha y después de más de siete años de ejecución no está claro cuándo llegará él AVE a Burgos.

Después de muchas tardanzas, el alcalde nos había dicho que en abril de 2016 el AVE, por fin, alzaría su vuelo. No. Luego llegó el notición de que para este verano el AVE estaría con todos los honores en la Rosa de Lima pero, se puso por medio el monte de Estepar y tampoco. Ahora la ministra, seguramente conocedora de que los burgaleses están acostumbrados a esperar por casi todo, ha dicho que el AVE debe llegar a Burgos antes de que acabe este año. Ojalá.

Si no es así, seamos positivos. Aunque el Shanghai fue retirado de la circulación, siempre podemos solicitar su reintegro al servicio. Seguro que algunos lo agradeceremos.

jueves, 21 de julio de 2016

Defensa y Podemos


Ya hace algún tiempo que pulula por las redes un documento panfleto que pretende ser el regulador de las grandes líneas de defensa por las que se regiría PODEMOS sí -supuestamente- llegase al poder. Hasta ahora no ha sido más que uno de los globos sonda con que, esta formación, nos sorprende de vez en cuando para que así parezca que tiene a personal de muy alta cualificación preocupado en pensar cómo hacerle grandes favores al estado, y en este caso al Ejército y con ello a los militares.
Tales apreciaciones no tendrían mayor trascendencia si no fuese porque hace unos días, Barak Obama concedió tres minutos de su precioso tiempo a Pablo Iglesias y éste debería haber aprovechado ese corto lapso de tiempo para explicarle a Mr. President cuáles serían sus líneas de actuación en caso de llegar al gobierno de la nación.
Evidentemente, de dicho corto encuentro, no se conocen más detalles que los que han trascendido a la prensa, pero me imagino que, dadas las circunstancias, no habrá sido capaz de exponerle semejante desvarío, dejando los tres minutos para otorgarle un regalo que seguramente le habrá llegado al alma.
Lo cierto es que, de este pasquín, no se conoce más que su refulgimiento por la red, por lo que si a Mr. President le pudiese interesar, seguramente, su staff ya se lo habría puesto en algún desayuno en USA. Imagínense a Obama en el viaje de vuelta leyendo y mascando en que pretende convertir al Ministerio de Defensa, un político que posiblemente no se ha fijado que EEUU tiene a su disposición en España cerca de 3000 soldados y material de todo tipo en las Bases de Rota y Morón.

Ahora bien, si algo hay que reconocerle al Sr. Iglesias y con ello a su consejo de asesores en Defensa (para ellos ministerio de Asuntos de Defensa y de Pacificación) es haber cumplido los pactos a que haya llegado con el no diputado Julio Rodríguez. Seguramente le habrá prometido ser ministro titular de esa cartera y además jefe supremo de dichas Fuerzas de Defensa e Intervención.
Después de una atenta lectura de dicho documento, no me cabe más que pensar que lo que se pretende no es una renovación en el Ministerio, sino más bien una revolución en el Ministerio. No pretendo discutir en este artículo la validez o eficacia de dichas conclusiones, pero lo cierto es que cuando las cosas se sacan de su contexto espacial o temporal, lo único que se puede esperar es a alcanzar la papelera más cercana. 

A estas fechas, parece como mínimo extemporáneo que en un documento de renovación de lo que sea, se eche mano de los que sufrieron las maldades de la dictadura o de los que vivieron la sublevación del 36. Han pasado ya ochenta años. Ya es hora de que dejemos en paz aquella dichosa guerra y nos dediquemos a mirar adelante. Con esos mimbres, no me sorprende, por tanto, que se trate de cuerpos anacrónicos a los Regulares y a la Caballería, o se pretenda suprimir la Guardia Real, o la Guardia Civil por constituir un cuerpo de antecedentes represores y raíces franquistas. Recordarles que, por otros motivos menos espurios, la supresión, reducción e incluso la eliminación de unidades, cuerpos, armas…, es una verdad de moda que ha estado de moda durante mucho tiempo. En plena democracia, sobre todo en los tiempos de Felipe González, los planes Reto, Meta…etc. trajeron de cabeza a los militares de a pie durante mucho tiempo por la mera incertidumbre de no saber en qué unidad o destino se acabaría adscrito.
Todavía se recuerda con cierta gracia la división horizontal que se perpetró en el personal de suboficiales y tropa de artillería al dividir la artillería en campaña y antiaérea-costa o a los ingenieros en ingenieros y transmisiones. Ahora, ya no es tiempo de plantearse si aquellas modificaciones eran ineludibles o, siquiera necesarias. Pero, pasó y se asumió como se asume todo en el Ejército. Las cosas son asumidas por el mero paso del tiempo y por la propia adecuación que trae de serie el militar. Adecuación al medio, se llama.
Pero estas modificaciones que pretendería Podemos si llegase al poder, no son más que una boutade programada por alguien que sin unos profundos conocimientos en la materia, pretende desprenderse de todo lo que ha marcado una gran etapa en la reciente historia de nuestro país.


Por último, manda un aviso a navegantes, posiblemente desde las oficinas del hipotético ministro de Asuntos de Defensa y de Pacificación, para recordar a los Generales de Ejército, Almirante General y General del Aire que se anden con el bolo colgando y que miren lo que escriben, que luego ya vendrán al pan. No discutiré la necesariedad de la permanencia de esos empleos en la jerarquía de las FAS, pero puestos a estudiarse sus funciones o tareas, también podían haberse estudiado las del Sargento Primero.

miércoles, 6 de julio de 2016

Ferias y Fiestas de Burgos.

Venimos de Fuentes Blancas entonando nuestro particular pobre de mí al reparar que las fiestas de San Pedro 2016 han pasado a mejor vida, disponiéndonos a esperar pacientemente otro largo invierno. La campa ha sido, como siempre, un auténtico broche de oro a unas fiestas que han notado como nadie los recortes que nos ha hecho aquella maldita crisis que ahora dicen que ha acabado.
La feria taurina, escasa. Pocas casetas, cada vez menos. Los fuegos, raquíticos. De la cabalgata, ni hablar. Los conciertos y la animación de calle han dejado muchísimo que desear, etc. 
Han acabado unas fiestas pobres, y digo bien, pobres. Han perdido la solera y el esplendor que un día habían tenido y a la cual concurrían titiriteros de todas partes llamados por la bonanza de estos festejos. Este año, por no estar, no estaban ni el pintor de cuadros al spray ni el contorsionista que se ata con cadenas mientras chorrea al público asistente.
Es una pena, pero si algo hay que destacar en estas fiestas ha sido que el burgalés no ha estado ausente. Su proceder y apoyo aun en las peores condiciones climatológicas, no ha decaído. Ha salido a la calle, ha cantado el himno o ha jaleado al paso de las peñas, mientras frotaba las manos para paliar en lo posible la temperatura bajo cero que las suelen acompañar.
El alcalde, que respiraba satisfecho en su despacho municipal, maquinando como subir algún impuesto (IBI, plusvalías, multas…) que recuperase el exceso de gasto de estos días –aun en contra del criterio de Mariano sobre la bajada de  impuestos-, no ha debido entrar en esos pequeños detalles y habrá pensado que es suficiente tomar alguna medida que evite la responsabilidad de la corte capitalina en la negligente actuación de alguno de los contratados. Argumento suficiente para lanzar alguna recomendación al legislador capitalino.
Bien está prohibir la salida de los bares mientras se están desarrollando los fuegos, pero la flexibilidad debe imperar. Bien está que se haya prohibido el tránsito a aquellos cacharros que acompañaban a las peñas en su desfile, obligándoles a pasar la ITV cómo a todo el mundo. La seguridad de la circulación es importante, pero también lo es la debida vigilancia que se debe mantener en la asistencia de menores de dieciocho años que, al albur de la fiesta y marcha, corean el desfile provistos de su botellón, litrona o cachi de tinto peleón a modo de parte de su propio uniforme de blusa. Me permitiré una recomendación para finalizar. En un acto emotivo donde los haya, como el canto del Himno a Burgos en el Espolón, la policía debería controlar en lo posible la entrada de carritos de bebé en tales aglomeraciones. Además de pensar en los impuestos, debería pensar en qué pasaría con esos carritos o bebés en brazos, ante una no esperada espantada.


miércoles, 29 de junio de 2016

Elecciones 4. El desenlace.

Ha llegado el final tan esperado. Por fin se ha despejado la margarita y hemos sabido quienes van a ser los próximos que nos van a gobernar. Habíamos esperado con impaciencia el transcurso de esos seis meses que nos habían marcado los plazos de espera para poder saber sin errores cual iba a ser nuestro destino. No ha sido así. Hemos pasado las elecciones del 26-J sin preocuparnos mucho más que del trámite. Las caras en los carteles y en los pasquines de las farolas han llenado las ciudades, por no decir del sopor que produce un mitin en pleno verano. Lo de siempre. Creería que el hastío y el fastidio que nos ha supuesto la repetición de las elecciones es solo similar al que nos ha producido el mal juego de la selección española de futbol y su retorno a casa en loor de ridículo. 

Bien, lo de menos ha sido el resultado. Mariano ha ganado y sorprendido. Podemos no ha sorpassado al PSOE y además se ha dado un batacazo y Ciudadanos no ha podido llegar a donde esperaba. El resultado ha dejado claro que todo ha quedado como estaba. Ahora debemos esperar que en los próximos días nos sorprendan con un buen arreglo a tres -ya sea PP, PSOE y Ciudadanos o Podemos, IU y PSOE- en su caso. Los estudios y cálculos los harán sus analistas, pero los segundos espadas de las organizaciones ya han adelantado sus condiciones. 

Como siempre tras los resultados, los líderes han mantenido su discurso. No ha habido autocrítica y en el fondo todos han ganado. Pedro Sánchez ha alcanzado el summun. Su partido ha quedado otra vez como llave, pero perdiendo combustible y ahora lo único realmente conseguido ha sido batir su peor marca y todavía se ha quedado contento porqué Podemos no les ha adelantado. Rivera ha dicho que el centro existe y viene a quedarse, pero ha culpado de sus malos resultados a la Ley electoral. Más bien debería haberle echado la culpa a las malas estrategias en cuanto a los pactos realizados o a la perra que ha tenido con lo de no apoyar a Rajoy. Iglesias, dolido y visiblemente sorprendido con el resultado, ha dicho que es amargo que no se haya podido formar un gobierno con una mayoría de progreso. Lo esperado.

A partir de aquí solo nos queda plantear preguntas y esperar las respuestas adecuadas ¿Será capaz Pedro Sánchez de sacar petróleo de esta nueva situación? Posiblemente sí. ¿Seguirá Ciudadanos pidiendo la salida de Rajoy? Seguramente no. ¿Será capaz Rajoy de conseguir un gobierno donde antes no se pudo? Espero que sí. ¿Aceptará Rajoy la propuesta de investidura que, con toda seguridad le propondrá el Rey? Pues, en su línea, volverá a depender de si dispone de los apoyos necesarios. Lo lógico. 

La única opción irrazonable es la de la convocatoria de unas terceras elecciones, por lo que no cabe, de nuevo, el planteamiento de repetirlas solo para sacar a Rajoy del poder. Éste, ahora afianzado en su posición obliga a esos partidos a buscar otras opciones. Pero no debe pensar que está todo ganado. 
Él, debe ser el primero en evitar que cualquier pequeño contratiempo lleve a la celebración de unas nuevas elecciones, por lo que debe pactar. Pero con mayúsculas. Conseguir el poder no es suficiente. Ese poder debe ser utilizado para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, por lo que deberá exponer al resto de los partidos, en que está dispuesto a ceder, cambiar o reformar. No estaría mal empezar por hacer una purga en todos aquellos lugares aquejados de corrupción. Seguro que los apoyos aumentarían. 

Por demás, una tercera vez pondría en marcha, de nuevo, toda la maquinaria electoral y los millones de euros de gasto que ello supondría. Efectivamente, el sistema democrático lo exigiría y la convocatoria llevaría consigo todo esa parafernalia, pero un nuevo despropósito de doscientos millones de euros de gasto parece excesivo de por sí. No son necesarios muchos cálculos para adivinar hacia donde podrían haber ido esos euros. 
Por su parte, los partidos, en su pantagruélico apetito volverían a sacar las carteras y repetir errores del pasado, manteniéndonos en una constante campaña electoral, con la particularidad de que perpetuaríamos a Mariano en la presidencia en funciones. Al final acabaríamos pidiendo al Rey un gobierno de concentración. Esperemos que no.

miércoles, 22 de junio de 2016

Elecciones 3. PP y Ciudadanos.

Se preguntará el ávido lector porqué he dejado para el final estos dos partidos políticos y además unidos. La explicación no es difícil. Dos hermanos se querían pero tuvieron divergencias. Las diferencias de opinión entre el mayor y el menor les llevaron a enfrentarse y odiarse a medio gas y los problemas acabaron llegando. El uno lanzaba pullitas al otro y el otro contestaba en consecuencia. El mayor marcó su territorio con poderío y el otro llamó a antiguos amigos a fin de agrandar su, más pequeño círculo y allí comentar las cosas que su hermano no había querido atender. 

Propagaron públicamente sus desazones. Mi hermano pequeño es…, decía el uno. Jamás me juntaré con mi hermano mayor…, decía el otro. Lo que empezó como desencuentro concluyó en un principio de guerra. Había causus belli. El mayor endureció su discurso y el menor buscó nuevas amistades. Realmente los amigos del otro pero, con más ganas de marcha los sábados.

Para afianzar sus objetivos, el hermano mayor ofreció grandes ventajas. El hermano menor no se hizo esperar y aunque de su soflama salió prácticamente lo mismo, algunos le anunciaron que si decía exactamente lo mismo que su hermano mayor no acabaría de despegarse de él y parecería que no era más que un mero anexo. Aparecieron los consejeros. Si había que diferenciarse, sería por todo lo alto, ofreciendo incluso imposibles. Finalmente se uniría a una facción contraria asegurando a los cuatro vientos que jamás se uniría su hermano.

Sus iniciales seguidores enseguida le advirtieron. Yo te quiero ti, pero a no a los otros. Si te juntas con aquellos volveré con tu hermano mayor. Debes buscar algo que te diferencie dentro de la igualdad. Debes definirte y buscar tu propio espacio sin pretender salirte de tus orígenes y ahí te irá bien. Conseguirás que los amigos de tu hermano, descontentos con su forma de actuar, vuelvan a ti. Pero cuidado, siguen siendo de tu hermano.

El PP y Ciudadanos, Ciudadanos y el PP están condenados a entenderse. Por más que se pretenda ocultar, las raíces que les sustentan son esencialmente las mismas, los votantes iniciales son básicamente los mismos y ambos deberán tener muy en cuenta esto. Aunque los votantes del PP son los más fieles, ello no quiere decir que acepten cualquier gato que se les pretenda colar. Si un votante del PP mira a su izquierda se encontrará con el PSOE o con Podemos, por lo que un voto a Ciudadanos será válido siempre que mantenga el rumbo adquirido en su fundación. 

Entre ambos han ofrecido bajar los impuestos, apoyar a los autónomos, mejorar la sanidad, eliminar la repetición de curso escolar, eliminar las diputaciones, eliminar el senado, eliminaría la agravante por sexo…o defender a muerte la unidad España.
No excluyamos que una buena emulsión de ambos partidos, sin descartar otros, podría ser la solución que hemos estado buscando los últimos seis meses. 

viernes, 17 de junio de 2016

Lágrimas en la lluvia. El debate.

Los medios de comunicación nos habían hecho desear esta nueva confrontación entre los grandes líderes de nuestra sociedad política. Nos habían dicho que esta vez el grupo iba a estar completo, que la presencia de Rajoy como cuarto interlocutor válido iba a dar al debate una marcha que no había tenido el del anterior mes de diciembre.
Llegó el día y la parafernalia fue la esperada. Mucha luz, pero pocos taquígrafos. Los dirigentes de la Academia de la Televisión habían previsto un trabajo realmente fino. No podía permitirse ningún fallo. Así fue y con una rimbombante llegada, se dieron cita aquellos grandes próceres de la nación.
Rajoy y Sánchez, como manda la tradición, con riguroso traje y corbata. Los emergentes Rivera e Iglesias, en uso de la reciente moda del “sincorbatismo” dieron una imagen de chicos modernos, apartados de cualquier tipo de casta a la que se les pudiese emparentar.

Después de ligeros roces entre los presentadores, que en plan macho alfa se estorbaron hasta dejar marcados los territorios, se inició el ansiado debate que comenzó Pablo qué, coleta al viento, nos sorprendió bajando el tono que suele esgrimir en su discurso, seguramente por la nueva línea socialdemócrata en que quiere colocar a su partido, dejando marcadas sus máximas electorales con una mirada inicial a Pedro que se repitió innumerables veces a lo largo de todo el espacio. Somos la izquierda razonable Pedro, decía haciendo ojitos al del PSOE. No te equivoques de adversario. Nuestro mutuo adversario son el PP y Rajoy. Pedro, mirando de refilón a Pablo, no dijo ni sí ni no y se dedicó en cuerpo y alma a castigar a Rajoy.  Albert en el tono conciliador a que nos tiene acostumbrados, dejó atrás sus defectillos anteriores de escenificación y se dedicó a mover papeles de un lado para otro, buscando un lugar adecuado donde poner las manos. Y por fin Mariano, apoltronado en su atril supo contestar a unos y otros en el mejor porte del maestro viejo que sabe utilizar sus mañas con los alumnos. Fue memorable cuando riñó a los tres adversarios políticos diciéndoles que cuando se viene a un debate hay que traerse la lección aprendida. Los otros se revolvieron soliviantados.

Después de casi dos horas de vigilia pudimos sacar alguna conclusión, que no solución. Rajoy es un duro fajador que sabe resistir los envites de tres o de treinta y tres, mientras sea en su terreno. Pero la presión de tres rudos contrincantes inquiriéndole por la corrupción en su partido, puede hacer temblar a cualquiera. No fue capaz de decir algo notable sobre cómo arreglar los problemillas de su partido, más que recurrir al clásico “y tú más”.
Sánchez ha perdido fuelle. Ha demostrado ser una persona con objetivos fijos y fijados previamente. Quiere ser presidente y esa es la única condición que acepta. No importa a donde haya que mirar. De momento se ha limitado a poner mala cara a cualquier propuesta de su derecha y a partir de este debate, también de su izquierda.
Rivera ha tomado carrerilla. Su postura conciliadora, sin pedir un puesto de presidente o similar, le ha hecho salir favorecido de este envite. Siempre y cuando sepa o sea capaz de mantener esa postura centrada podrá ser capaz de sacar punta a una situación que, a priori, se le presenta bastante complicada.
Iglesias se ha convertido en un fino estilista que ha sabido aprovechar el tirón que le puede dar la impostura de los demás oponentes, para plantear una estrategia perfectamente elaborada, en la que por medio de un discurso de baja intensidad, pide el voto de la izquierda, de toda la izquierda como si de hijos suyos se tratase, para luego comérselos como cuando Saturno se comió a los suyos.

En fin. Estos debates, muy americanos ellos, enfrentan a personas con criterios divergentes que nos presentan, no sus propuestas de programa, sino lo malos que son los otros o los programas de los otros. Se decía que iba a ser el revulsivo que necesitaba aquel treinta por ciento de votantes todavía indecisos, pero la realidad es que este debate no ha sido otra cosa que lágrimas en la lluvia. Únicamente ha valido para cubrir con algunos rayos centelleantes el panorama de oscuridad general en que hemos estado sumidos los pasados seis meses.

Es la hora de que el votante dé su opinión sobre quien será el que centellee los próximos cuatro años. Como siempre, el resto quedará relegado a intentar que lo que se haya prometido se cumpla. El escenario parece sacado del monólogo final del replicante Roy Batty en la película Blade Runner

martes, 14 de junio de 2016

Elecciones 2. PSOE


No tardando Pedro Sánchez se enfrenta, de nuevo, al mayor reto de su incipiente carrera política por medio de la presentación a unas elecciones en las que todas las encuestas vaticinan una pérdida masiva de votos para su partido y una brutal acometida desde los partidos de su izquierda que amenazan con puentearle y hacerle un roto de considerables dimensiones. Vamos, lo que se viene llamando hoy en día un sorpasso. Las cosas no le van saliendo muy bien, últimamente. De aquel pacto de carácter centrista que había hecho con Ciudadanos no ha quedado más que el marchamo de partido cercano al PP. De los escarceos con Podemos, todo lo contrario. Un tufillo a partido revolucionario que pretende ir contra la mayoría de las estructuras del Estado. Aun así, no fue posible llegar a un acuerdo que, a buen seguro, todavía no está no olvidado ni guardado. 

Quizá para retomar la posibilidad de aquel pacto, Pablo ha intentado apropiarse de la proclama socialdemócrata para su partido colocándole al bueno de Karl Marx el marchamo de socialdemócrata. La pena es que era comunista. Y además de todo el cuerpo. Incluso los comunistas socios de Podemos han apurado a dejar claro este concepto. 

Pedro, a instancia de los grandes poderes del partido ha debido contestar con rabia ¡oye que los social demócratas somos nosotros!, y además de toda la vida. Y se han enzarzado en una discusión sobre Marx y Engels. ¿A ver desde cuando vosotros buscáis una política reformista de participación ciudadana o la protección del medio ambiente o la integración de minorías sociales. 

Ahora se encuentra en el lío de su vida. Desde el partido le han advertido que hay que evitar la hegemonía de Podemos y le han dejado claro que el PSOE ha perdido el izquierdazo de aquel voto joven aquel que generalmente más se acercaba al partido. Aquellos que ahora votan emergente. Por eso ha debido cambiar su discurso para poder atraer a sangre nueva al partido y se ha tenido que volcar en aquel votante mayor de cuarenta que casi siempre ha sido mayoritariamente voto cautivo del PP.

Sin embargo, él sigue con su técnica de poder: cualquier resultado es bueno si el que sale ganando soy yo. Así que a su vez, él ha advertido a los barones del partido que cualquiera que sea el resultado, si hubiera que pactar, él directamente será quien controle los pactos antes y después de las elecciones.Para investidura o para pactos de gobierno. No importa que pacte bajadas de impuestos como pide el PP o subidas masivas cómo pretende Podemos. 
No importa que tenga en contra a la mitad de ellos. Alguno esperando la llegada de la bandeja con su cabeza, en forma de escrutinio inferior a noventa escaños y aun así, ya veríamos. Que dirá Ximo. ¿Se estará frotando las manos? La cosa no le pinta bien. 

En la entrevista que le perpetraron recientemente en la Sexta, a Pedro le pusieron delante a una señora de más de setenta años y ama de casa que se destapó preguntándole por cosas de economía avanzada. Pedro con gran aplomo y una sonrisa le contestó que él, era un bussines friendly. Algo así como favorable para los negocios. Así nos va.







MILITARES Y CONSTITUCIÓN.

  Escucho en foros políticos y mentideros de tertulianos, glosas de las virtudes de la ministra de Defensa Margarita Robles. Algunos la su...