lunes, 14 de marzo de 2016

JUSTICIA PARA TODOS.

Leo las declaraciones del Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla León, Sr. Concepción, en cuanto a la situación de la Justicia en la Comunidad de Castilla y León. Aunque pudiera tener razón en mucho de lo que dice, es evidente que el largo tiempo pasado en esa judicatura le ha conferido un carácter político que no parece muy adecuado para la buena salud del Tribunal en determinados aspectos, por lo que sus palabras se tercian a reflexión en cuanto a la interpretación que hace de las tasas judiciales y de la gratuidad de la justicia. 

El artículo 119 de la Constitución Española dispone que la justicia será gratuita cuando así lo disponga la ley. Por lo tanto se hace difícil comprender las tasas judiciales que Concepción defiende. Sibilinamente, le da la vuelta al texto diciendo que los ciudadanos deben pagar por la utilización de la justicia o qué el ciudadano que utiliza la justicia debe pagar un poco más que el que no la utiliza, al igual que aquel que la utiliza con reiteración. Qué bonito. Abundando en esta forma de plantearlo, nos encontraríamos con la obligatoriedad de fiscalizar y contabilizar a las personas cada vez que acceden a la vía judicial. 

No parece una postura muy defendible, sino más bien una forma encubierta de admitir que la justicia es onerosa. Defina Ud. reiteración antes de nada y luego valore Ud. esa reiteración, y entonces veremos quién tiene tal derecho y quién no. No será lo mismo reiterar varias veces por pleitos de escasa cuantía que iniciar una vez algún pleito que pueda ser largo y accidentado. 
Añade, que si el abono de la tasa impide al ciudadano tener la tutela judicial efectiva, la tasa no debe existir. Lamento recordarle que, hasta el momento, el sistema español condena en costas a toda aquella persona o parte que haya visto rechazadas todas sus pretensiones, salvo que aprecie y así lo razone, que el caso presentaba serias dudas de hecho o de derecho, lo que en el fondo no es más que una tasa solapada, por lo que no se necesita ninguna tasa más. En román paladino, para el común de los mortales no supone más que un límite para el acceso a la justicia. 

Finalmente, no me resisto a recordar al presidente que la ubicación de la sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, se encuentra en Burgos y como tal, sus órganos de justicia deberían encontrarse allí. Los motivos por los que las Salas de lo Social y de lo Contencioso tienen, además de en Burgos, Salas desplazadas en Valladolid, seguro tendrán una buena explicación, pero indudablemente, más desdoblamientos únicamente deslucirán al propio Tribunal.

Había una veeez…

Pues sí, un circo. En eso se ha convertido el Congreso de los Diputados y me imagino que Gaby, Fofó y Miliki, desde el cielo, habrán observado atentamente una actuación circense que, seguro, habrán calificado de magistral. Bien es sabido que la parte más difícil del circo es hacer humor, pero aquí sus señorías lo han clavado. Los debates de No investidura del Sr. Sánchez se saldaron con el resultado esperado y por lo tanto vacuo. Pero no todo se ha perdido. Tenemos relevo para nuestros recordados payasos de la tele. Más de uno hemos echado una risita al ver lo bien que sus señorías se han puesto en el papel. La farsa ha sido de tal entidad que hasta es posible que si aquellos levantasen la cabeza, podían haber aprendido algunos chistes para hacer reír a sus espectadores, en esta época tan de sequía de guionistas.

En su día comenzó la diputada Bescansa con su bebé a la teta, dando las primeras pinceladas de lo que posteriormente sería un circo en toda regla. Pablo Iglesias no la ha dejado atrás y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que en la casa de todos se permite de todo, ha convertido directamente el Congreso en la carpa del circo. Por lo que hace a la parte visual, se morreó en medio del hemiciclo con el diputado Domènech de En Comú Podem, luego se despachó con un monólogo digno de las mejores noches del Club de la Comedia. Dio la entradilla en algunos idiomas estatales, castellano, gallego, vasco, catalán, obviando al bable, el aranés, el mañegu, el castúo… y sin pábulo alguno continuó diciendo que fluye el amor y la felicidad en la política española y que la política se está calentando. E igual que el circo, que sólo busca garantizar la felicidad, siguió con una faceta absolutamente novedosa: la de celestino. Aseguró que la diputada del PP Andrea Levy bebe los vientos por un diputado de Podemos, pero como él no controla la virtud de sus diputados sino que sólo busca garantizar su felicidad, les ofrece su despacho para iniciar la relación. ¿Qué dirían Landelino Lavilla o Arias Navarro? No me lo quiero imaginar. Pero López, actual Presidente del Congreso, entendiendo que la nueva política debe permitir eso y más, lo permitió, limitándose a apagar el micrófono a Rafael Hernando, por rajar. 

Llegado el momento de los chistes, el diputado Gabriel Rufián, estuvo sembrado. Después de dejar claro que la legalidad española hay que violarla, se desató manifestando que esperaba estar lo menos posible en el Parlamento de un país vecino. Ciertamente gracioso. Finalizó diciendo que Ciudadanos era el Hacendado del PP, chascarrillo que provocó mucha gracia al respetable. Ya al final el diputado Tardá, dijo “Yo me voy”. ¡Pues no haber venido!, que hubiera dicho Fofó. ¡Ja”!

martes, 23 de febrero de 2016

GENUFLEXOS

Del latín genuflexus arrodillarse (genu-rodilla) (flectere–plegarse). 
Se decía que los españoles éramos de una pasta especial, de los que no incan la rodilla. Eran otros tiempos. Últimamente nos mean encima y nos tenemos que creer que está lloviendo. Debemos mantenernos en una postura genuflexa cada vez que cualquier modernillo la lía. 
Que no nos gusta el Rey, pues vamos al futbol y le pitamos. Si es a la Bandera, pues lo mismo. Que nos molesta alguien, pues le hacemos un escrache. Que no nos gusta la iglesia católica (de momento, la única que se deja), entramos en una capilla y le soltamos unos cánticos mientras enseñamos las tetas a los feligreses… Y si tiene pinta de delito lo transformamos o cambiamos basándonos en algo tan manido como la libertad de expresión o la libertad religiosa. Novedades de la democracia.

Asistimos genuflexos a la comparecencia judicial de la portavoz de Ahora Madrid en el Ayuntamiento de Madrid, por un presunto delito contra la libertad religiosa. Varias mujeres entraron en la capilla de la Complutense durante una celebración, profiriendo aquello tan democrático de “contra el Vaticano poder clitoriano (que cursi, con lo a propósito que cae esa terminación para otros usos), el Papa no nos deja comernos las almejas, no sé qué de las bolas chinas o que arderéis como en el 36”. Toda una declaración de principios. A todo esto enseñando los pechos o cuando menos, los sostenes. 

Sus detractores, los de siempre, cuatro fachas que aletargados no están al día en esto de la laicidad de la religión. Partidarios: la alcaldesa Carmena, que ha dicho que Rita no dimitirá aunque sea condenada; el aspirante a vicepresidente del gobierno, que ha dicho que una condena para la señora Maestre iría contra el sistema democrático y que así le va a la sociedad española; o la declaración de Wyoming (por fin alguien de peso) que dice que una protesta contra la religión en la Universidad es democrática. 
Ahora cinco años después (qué paciencia) Rita nos dice que fue algo sin mala intención, que enseñar un torso desnudo no tiene por qué ser algo ofensivo. Fiscalía pide un año de prisión (algo meramente testimonial). La justicia sabrá. 

Doblamos ante las declaraciones del concejal Barbero (escrachista profesional) jefe de seguridad del Ayuntamiento de Madrid llamando grupo de fascistas a los policías que le han rodeado. Por favor… ¡él es una institución! 

En fin, genuflexos al conocer el Auto de sobreseimiento del juez Andreu, que entiende que los pitos contra el Rey o contra la Bandera, manifiestan libertad de expresión. Será que si se puede pitar al Rey (sin cargo), también se podrá pitar al alcalde o a nuestro encargado de la fábrica. Siempre en aras de la libertad de expresión.

Y mientras tanto, hablando de genuflexos, Pedro Sánchez todavía rascándole los lomitos a Pablo Iglesias. 







miércoles, 17 de febrero de 2016

SUPERMARIO.

Hace más de treinta años un video juego llamado Super Mario Bros nos acercó al conocimiento del mundo de los superhéroes. Supermario era un personaje que solucionaba problemas de fontanería y mediante la masiva ingesta de champiñones procuraba la vida y salud de la Princesa Peach. Hacía lo que debe forjar a cualquier héroe: recoger en sus súper poderes toda la fuerza y pasión irrogada a alguien que se dedica a proteger y servir. Luego, Mario desapareció de las pantallas y creímos que nunca más volveríamos a tener héroes. 

Tranquilos. Ahora, y sin necesidad de que lo haya fichado Stan Lee como uno más de los héroes de Marvel, un auténtico superhéroe ha llegado a la escena mundial ocupando el lugar dejado por aquellos. 

Efectivamente, un nuevo héroe llegado allende el Mediterráneo ha venido a dar un soplo de esperanza a nuestras maltrechas economías. Se llama Mario Draghi y es el presidente del Banco Central Europeo desde noviembre de 2011. 
Pero, ¿a quién defiende este nuevo superhéroe? Defiende a los hipotecados. Y, ¿qué es un hipotecado?, se preguntarán algunos. Pues alguien que, dada su penosa situación, no hace ni pie en la ducha.

Desde su llegada, ha determinado que trabajar el dinero no es algo que exija mucho sacrificio, por lo que después de haber abaratado su Euribor a niveles desconocidos, ha entendido que puede ser incluso negativo, o sea que, teóricamente, los bancos con esta nueva bajada deberán, (ojalá) pagar por entregar dinero a crédito, imponiendo a los super villanos (banqueros) unas obligaciones que antes no tenían. 
Por si acaso, al igual que los americanos postulan en sus billetes de un dólar “In god we trust”, nosotros confiamos en ti, y por eso suplicamos “cura ut valeas”: procura conservarte bien.

Supermario ha exasperado a propietarios y consejos de administración de los Bancos que hasta ese momento vegetaban pródigamente, viendo como el dinero prestado a los pobres hipotecados retornaba a sus manos con pingües beneficios. 
Pero cuidado, no nos anticipemos, pues como diría mi banquero -cuyo anillo pastoral beso solemnemente- queda la pequeña cuestión de lo que los bancos llaman el diferencial en el cual, ni siquiera un héroe puede entrar y que viene a ser el beneficio que se irroga el banco a sí mismo por el mero hecho de tramitar los créditos. Hasta ahora, padecíamos unas medias en torno al 0.50% sobre lo prestado. Una pasta cada año. Ahora, es de esperar que, consecuencia de las actuaciones del héroe, a poco, lo tengan que subir para compensar las ¿previsibles pérdidas? 

En fin, aun así, seguirás siendo mi héroe, Mario y por supuesto me reafirmo en lo que Bogart en su papel de Rick Blaine dice al comisario Renault en Casablanca: "presiento que este es el comienzo de una gran amistad".







viernes, 12 de febrero de 2016

LOS GOYA

Han pasado treinta años desde los primeros premios Goya. Aquella ceremonia a la americana donde los fetiches de la época presentaron sus mejores galas a una alfombra roja repleta de lo más granado de la sociedad del cine, marcó las pautas por las que habían de seguir las sucesivas celebraciones. Lo cierto es que faltaba hábito en tales actos, por lo que, sencillamente, se terció copiar lo que entonces era lo máximo: los Oscar americanos. En aquella primera gala, todos pretendieron caer simpáticos y dar atracción. 
Allí conocimos la figura del premio Goya (el cabezón, le vinieron a llamar posteriormente) a quien salía una cámara de cine de una grieta que tenía en la cabeza (algo muy rarito que posteriormente fue eliminado). Ahora bien, se trataba de cine. Sólo de cine. 

El discurso del presidente González Sinde (padre), seguro que no presagiaba los problemas que tendría el cine treinta años después, ni mucho menos que su gala acabase convirtiéndose en un escaparate de conciencias políticas. 

Según el cine español evolucionaba y en ocasiones mejoraba, llegaron las simplezas. Las galas viraron a una palestra de exposición pública donde se exigían derechos y prebendas lejos de las dificultades que afectaban al cine. O se reivindicaban cuestiones que nada tenían que ver con él. Lamentable fue aquel año del “no a la guerra”. 
Con el tiempo, comenzaron las típicas peticiones que luego fueron recurrentes: el tema del IVA cultural al 21% o los resoplidos de los presidentes en su "spech". Pocos olvidarán el discurso del presidente Macho: "hacer películas en España es un acto heroico” sobre la poca venta y la gran competencia enfrente del cine español a la hora de colocar su producto. Quizá no estaba vivo el fraude de taquilla que investiga las subvenciones. 

Este año, en el que no han asistido los Reyes (por lo que pudiera pasar), se ha notado de nuevo el poderío que se auto irroga este colectivo. Un tal Botto allí apalestrado, se atrevió a discutir la personación policial y la puesta a disposición judicial de un grupo de “teatro” que había perpetrado una representación infantil de títeres en la que, amén de una incierta apología del terrorismo, se estaba jugando “culturalmente” con la educación de los niños asistentes. Increíblemente, esta proclama, fue aplaudida por los que allí se encontraban. Cosas del cine.

La nota simpática la dieron nuestros políticos que, una vez pasados por el oportuno photo-cool y apuntados por los focos, nos han enseñado qué, si España se lo merece, se puede cambiar de pinta. 

El cine consiguió que, Pablo Iglesias, ante la ¿presión de Resines?, se presentase en la gala de los Goya con un smoking y pajarita. Allí donde la seriedad protocolaria no lo había conseguido, el mundillo del cine había puesto una pica en Flandes. ¿Qué habrá argumentado Resines para que alguien con la manumisión indumentaria de Pablo Iglesias se haya presentado en la gala de los Goya como un pimpollo? El poder del cine.

No les atosiguemos. Son humanos. Que respiren. Pero estemos vigilantes, eso sí, recordando la conclusión a la que se llega en la magnífica película de Billy Wilder “Con faldas y a lo loco” cuando Daphne le dice a Osgood "No me comprendes, Osgood. Soy un hombre" y Osgood contesta - "Bueno, nadie es perfecto".









DINOSAURIOS


Los Aranda son una tribu que habitan en el centro de Australia, donde los viejos gozan de un gran prestigio y bastante autoridad. Cuentan que un viejo chamán llamó a su heredero para explicarle porque debería respetar a sus mayores. Como el heredero planteaba dudas, el viejo le dijo -Te contaré una historia que ayudará a que lo entiendas.

Hubo una vez un mundo antediluviano gobernado por dinosaurios. Todos eran colorados, pero de diferentes pelajes. Convivían, el jefe González-saurio de gran inteligencia y carisma, el Guerra-saurio, sibilino y velado, el Leguina- saurio concienzudo y minucioso, el Rubalcaba-saurio astuto y ladino, y muchos más. Se mantuvieron casi quince años en el poder, hasta que un día apareció otro dinosaurio, este de color azul, que con un verbo desconocido y profiriendo máximas del estilo de “váyase Sr. González, váyase” acabó con su hegemonía. Aun así, pudieron compartir la tierra, turnándose en el poder. Ahora el dinosaurio Rajoy-saurio, insulso y templado, mandaba con poca holgura. 

Aquellos dinosaurios desgastados se fueron a casa y como cualquier retirado, fueron condenados a mirar obras y a dedicarse a la bolsa. Pero habían dejado tras de sí la paz.

Sus herederos fueron trampeando como pudieron los envites de la historia, hasta que un nuevo espécimen de la raza dinosaurio, el Sánchez-saurio, colorado, pero con pintas en el lomo y gran ambición llegó al poder y pretendió gobernar a los dinosaurios. Pero ¡oh! No lo tuvo fácil, ya que de pronto se observó que un nuevo meteorito estaba presto a impactar. Llevaba coleta y se llamaba como el primer dinosaurio. 
Los otros dinosaurios le aconsejaron pactar con los que antes compartían la tierra, pero éste se negó en rotundo, poniendo en peligro la paz tan dolorosamente ganada. 
Tuvieron que ser aquellos viejos dinosaurios, quienes renaciendo de sus cenizas, volvieron a la arena, ahora con gorras, bufandas y achaques, presentando ante el comité de dinosaurios un manifiesto en el que decían no estar de acuerdo con lo que estaban haciendo los nuevos, y que de seguir así, actuando únicamente con un criterio personal, podían volver a desaparecer. 

Los nuevos dinosaurios, en un acto de soberbia infinita, no admitieron sus consejos, diciéndoles que una vez fuera de la manada ya no tenían nada que escucharles. Algunos se atrevieron a llamarles despectivamente ¡dinosaurios! Ya preguntarían, de ser necesario, al resto de los dinosaurios a la manera de cualquier democracia participativa.

Finalmente, el Rey, máximo dinosaurio, tuvo que decidir si la opción de Sánchez-saurio podía prosperar, pero la sociedad quedó seriamente tocada. Los problemas fueron infinitos y la nueva especie acabo fagocitando a la anterior. 

El chamán respiró profundamente y dijo al heredero ¿Has entendido lo que te he contado? ¿Has entendido porque hay que respetar a los mayores?, a lo que éste contestó: Ya. ¿Y si no, qué?

lunes, 1 de febrero de 2016

ÓRDAGO A MAYOR.

Vaya órdago que ha lanzado Pablo Iglesias a Pedro Sánchez, a propósito de su autonombramiento como vicepresidente del gobierno y el ascenso al ministerio de media docena de sus acólitos. Como garante de algún hipotético pacto de honor entre su partido y el PSOE, aprovechó que Sánchez no pasa por sus mejores momentos, para endosarle directamente un gobierno “vicepresidido” por él y con las seis carteras más importantes para los de su guarnición. Todo un ejemplo de caudillismo basado en mecanismos informales y difusos.

El caso es que el ínclito Sr. Iglesias sale de la reunión con el Rey y en una gran jugada de populismo, le dice a los periodistas que allí congregados, esperaban algún bombazo: “Le he dicho (al Rey) que…y me quedo con las carteras de….” Hágase. Un paripé similar a las parlamentas que grandes caudillos han endosado a sus ciudadanos en días templados. “Hágase esto. Exprópiese aquello”. 

Si Iglesias se lo dijo (o no) al Rey, lo sabrá el Rey, pero en una rueda de prensa marcada por la sonrisa y la autocomplacencia, marcó las líneas por las que se va a regir la “nueva política” cuando se apruebe el pacto con el PSOE de Sánchez. Luego la foto. Rodeado de su gobierno en la sombra qué, con cara de satisfacción, aceptaban explícitamente tal honor, con la única excepción del bebé de la señora Bescansa a quien, por la informalidad del acto, no se hizo exigible su comparecencia. No tardará. 

No se le puede negar que tiene desparpajo y que le sobra autoestima, pero tampoco se puede negar que su actitud parecía más la de un castizo hablando con su churri que la de un buen político resumiendo lo tratado con el Jefe del Estado. Parecía estar oyendo a un chulo de los que aparecieron en el siglo XIX en el casticismo madrileño y que representan a la casta a la que tanto desprecia. Yo llego, abro la boca, exijo y mando y no se hable más. 

Si lo que quería con esa majadería era empurrar a la gente del PSOE y con ello a sus viejos pilares, lo ha conseguido. Aunque el pobre Pedro, boquiabierto, no ha sabido que decir, en su defensa ha salido la vieja guardia del partido: Felipe, Leguina, Corcuera, Guerra, Rubalcaba…, a dar cumplida respuesta a tamaño órdago. Ahora bien, cualquier buen jugador de mus sabe que para echar órdagos se tiene que estar bastante desesperado o no llevar nada, y también sabe qué el postre nunca se debe tirar un farol. 

Aconsejémosle estar atento, no sea que algunos de los votantes de Podemos, que lo hayan sido por haber creído en sus promesas, sin populismos ni caudillismos, creyéndose las palabras suaves y bien cuidadas de sus dirigentes, no estén de acuerdo con ese tipo de postulados que no sirven más que para atraer inconformes a sus filas. 

martes, 26 de enero de 2016

DOLOR.


Es lo que se percibe cada vez que un telediario comienza su emisión con la noticia de que una mujer ha sido asesinada, o agredida por su pareja. Pero no sólo dolor. También impotencia. Los periódicos lo anuncian. Otra vez, un “animal” ha matado a su pareja. A él, se le aplicará la ley a posteriori y ella será una más de las cincuenta y siete mujeres víctimas de violencia en 2015 o de las seis en lo que llevamos de año. 

¿Qué hacer para eliminar esta lacra de nuestro repertorio corriente? ¿Qué hacer para evitar que algunos hombres se legitimen como tales maltratando o asesinando mujeres? Ninguna medida se ha visto obsequiada con unos resultados mínimamente prometedores. Las órdenes de alejamiento han dejado de ser efectivas. Un endurecimiento de las penas, hacer públicas las listas de los maltratadores antes de que se conviertan en asesinos o aprovechar los nuevos métodos que nos ofrece la tecnología como pulseras y otras medidas coercitivas, tampoco se han probado positivas. Algunas quizá sean efectivas, pero no todas son productivas. Aquí es donde el equilibrio del tren falla y las realidades se tambalean, ya que no es suficiente endurecer la ley o imponer mayores penas. Eso sería generalizar la solución de un problema y no es fácil hacerle entender a un maltratador que tendrá ciertas penas si mata a su pareja, si luego piensa suicidarse. La ley se ha revelado insuficiente y ningún gobierno puede descuidarse o hacerse el descuidado con algo de tal trascendencia. 

Pidámosle la aplicación directa del artículo 14 de la Constitución “todos somos iguales ante la Ley “y que los gobiernos – del color que sean-, hagan como su corolario una Ley de Educación en condiciones, con acuerdo social de todos los interlocutores políticos sin excepciones. 
Pidámosle que se eduque a niños y niñas, desde su más tierna infancia, favoreciendo la desaparición de los perjuicios de género que se puedan tropezar en la escuela. 
Pidámosle que se promueva una enseñanza y unos sistemas educativos desde el marco de los colegios de infantil y primaria y fundamentalmente en la enseñanza secundaria, que avalen la igualdad entre chicos y chicas que enseñen el respeto a las personas más allá de sexos o tendencias. 
Pidamos, por fin, que ese gobierno iguale las condiciones laborales entre sexos, y con ello los salarios. 

Y nosotros enseñémosles a ser personas además de enseñarles a ser hombres o mujeres. Eliminemos de un plumazo las diferencias sustanciales entre ellos y que nadie pueda ver a la mujer como el miembro más débil. Quizá esto sea posible. No olvidemos que la violencia es una reacción aprendida, no innata. 

Con todo, no parece fácil, por ello no perdamos de vista lo dicho recientemente por el arzobispo de Toledo “Por muy buenas leyes que existan o salgan de nuestros parlamentos, el ser humano es interioridad y poco se puede hacer si no se cambia por dentro". 







lunes, 18 de enero de 2016

DURA LEX, SED LEX


Poco quedaba por decir sobre el proceso de independencia de Cataluña y me había hecho el firme propósito de resistir lo posible a opinar sobre ello, pero ver al Sr. Homs desayunando en la Primera Cadena y explicando los motivos por los que Cataluña tiene que dejar de ser una parte de España para pasar a ser una república independiente, me recordó que esa situación no es algo de unos pocos, sino de todos. 

Serio, pero haciendo ojitos a la cámara cada vez que tenía que explicar una cuestión comprometida, tuvo que defender como pudo la postura marcada por el proceso independentista en la que se ha planteado la ruptura unilateral del marco legal por el que se constituye el estado español. 

Remedando a Artur Mas y al resto de la compañía, el parlamentario en las Cortes Generales por el partido Democracia y Libertad, defendió desde su posición de diputado, la quiebra del statu quo legal y la desobediencia al Tribunal Constitucional, mediante el manejo de un discurso sostenido en el “y tú más”, limitándose al consabido runrún de que ha sido el gobierno de España el que con su, incapacidad de diálogo, ha afectado al autogobierno catalán, al no haber reconocido sus peculiaridades y particularidades.

Esa canción, la misma que se ha seguido en todo el proceso independentista, olvida que, los reconocimientos se le dieron, a esa Comunidad Autónoma, en el mismo momento en que se promulgó la Constitución. Esa es la Ley. La máxima Ley. Y esa Ley deja claro, en su artículo dos, que se fundamenta en la indisoluble unidad de España.

El brocardo que rotula estas líneas, no por antiguo está agotado. La ley es dura, pero es la ley y no por perjudicial puede ser quebrantada. El cumplimiento de la ley es exigido y exigible y debe ser reconocido desde todas las instituciones del Estado, sin olvidar en ningún momento que el Parlamento de Cataluña no es más que una de ellas. No es válido en ningún supuesto el argumento que se apostilla desde esa facción de que las leyes están para cumplirlas y si no para cambiarlas. Ni siquiera aunque, hipotéticamente, pudiera estar apoyado por algún interlocutor válido de carácter internacional, que a esta fecha no tiene. 

Defender una postura como esta, diciendo que no se va actuar al margen de la ley, o que, la desconexión jurídica se llevará desde el marco legal de Cataluña, saltándose directamente la Constitución Española, no puede entrar en el concepto abstracto “la política catalana tiene sus complejidades” o en la de “realmente somos creativos”. Pero si así fuese, esperemos que esa creatividad sirva para recordarles que un pueblo que olvida su historia es un pueblo sin futuro.



viernes, 8 de enero de 2016

STAR WARS.

ME QUEDÉ FRIO cuando el personaje de Han Solo es atravesado por una espada laser, observando el dolor y el sufrimiento de Chewbacca, su peludo amigo wookie. El causante es Kilo Ren, alguien que se había pasado al lado oscuro de la fuerza. ¿Qué tiene la fuerza y sobretodo su lado tenebroso para que, su brillo oscuro llame la atención de aquellos que pretenden el poder a toda costa?

El actual presidente en funciones de la Generalidad planetaria de Cataluña, Artur Mas, es un claro ejemplo de cómo la atracción de la fuerza puede desestabilizar a cualquier persona que pretenda a toda costa el poder. Posiblemente un Jedi con gran fuerza oscura: Darth Vader-Pujol, atrajo a Anakyn Skywalker-Artur Mas al otro lado de la fuerza, revelándole las bonanzas que le traería la independencia de la liga galáctica España. Lo ha intentado. Pero oh, las cosas no han sido fáciles. Enfrente, se ha encontrado con un enemigo de cuidado. Para poder constituirse en el poderoso defensor de la independencia necesitaba el apoyo de los rebeldes de la CUP qué, empeñados en negarle el pan y la sal, se han emponzoñado en no prestarle los apoyos necesarios para que se constituya, de nuevo, en el líder planetario. Él, ya desde el lado oscuro, ha ambicionado por cualquier medio hacer una alianza para hacerse con el poder imperial en Cataluña, pero ni siquiera las declaraciones de Pilar Rahola han hecho que consiguiera los apoyos de los sin rumbo. Eso sí, ha conseguido la defenestración del líder máximo de la CUP. 

En Madrid, el reverso tenebroso ha hecho que la alcaldesa Carmena, ante la imposibilidad de contar con ‘La estrella de la muerte’, haya cambiado los camellos por carrozas galácticas y a los reyes magos por reinas magas. 

Aquí en la galaxia, Pedro Sánchez ya había sido tentado por el lado oscuro en las pasadas elecciones municipales y autonómicas, saboreando las mieles del lado oscuro cuando autorizó los pactos con Podemos para mantener el poder. Ahora el lado oscuro lo vuelve a reclamar para aceptar ciertos pactos si quiere continuar en el poder. Los más poderosos Jedi de la federación del PSOE le han pedido que se someta a la aprobación del consejo para aceptar la remoción de su cargo en la persona de la poderosa Leia Organa-Susana Díaz. Pero la llamada del lado oscuro es fuerte y la eventualidad de conseguir el poder es el mayor de sus intereses, por lo que él todavía plantea un pacto in extremis con Podemos que le dé el poder de la galaxia. Es la guerra, aunque no sea en las estrellas. 

Mientras tanto, el Líder Supremo Snoke-Rajoy en la posición que más le gusta estar: quieto como un poste, espera que la fuerza lo acompañe.

domingo, 3 de enero de 2016

Los amigos tecnológicos.

Un reciente estudio constata que, cada vez más, la gente mayor quiere ser moderna, sentirse joven e incluso estar conectado para ser parte de la sociedad digital. El estudio aconseja utilizar las nuevas tecnologías de la comunicación para ser activos en la nueva sociedad digital aumentando las relaciones sociales, como hacen los jóvenes, quitándose el marchamo de que los mayores son más analfabetos en este sentido que éstos. 

Es obligado estar en las redes sociales, me dijo ufano un amigo, “yo ya tengo mil amigos” y conozco a alguien, que tiene más de cinco mil. Te mando por Whatsapp el enlace para ficharte en el Face, me dijo. Al contestarle que no tenía Whatsapp me miró como si acabase de llegar de Urano: pero, ¿tú no “whatsapeas”?, pero, ¿en qué siglo vives? 

Así, me hice con la titularidad de una cuenta de Facebook y con otra de Whatsapp que me han ingresado directamente en el modernismo que antes se me estaba negando. Mi inicio en mi andadura en el Facebook fue placentero. Enseguida comencé a conectar con personas con las que hacía mucho tiempo que no tenía relación. Incluso ingresé en uno de esos grupos de antiguos componentes de un mismo colectivo qué, después de estar mucho tiempo sin trato, recuerdan los tiempos pasados desde una perspectiva de casi presente. A partir de ese momento me llovieron montones de solicitudes de amistad. Para los no iniciados, supone que alguien te solicita reciprocidad para ser su amigo. Hasta ahí, bien. Procedí a aceptar tales solicitudes, dando el oportuno “si quiero” y pasando inmediatamente a contactar con mis “nuevos-antiguos” amigos por medio de unas breves líneas escritas con cuidado, procurando mencionar aquellas cosas que recordaba de ellos. Tras unos días sin recibir contestación alguna, lo comenté a otros más versados, que dieron respuesta a mis cuitas: de lo que se trata es de tener muchos amigos en número, importando sólo la cantidad y no la calidad. ???

Sobre el “whatsapeo”, en nada, me he hecho con cien contactos que tenía en mi agenda telefónica y ya formo parte de seis grupos. En pocos minutos, muchos de mis contactos con los que hasta ese momento no había tenido más que un breve contacto telefónico, se pusieron en contacto conmigo por medio del oportuno envío de pijadas de todo tipo, que me han puesto en la tesitura de no saber qué hacer; si mandar un mero gracias o si estoy obligado a responderles, también mandándoles algo. Ahora sí soy popular. 

De todas formas, ni siquiera por ampliar el número de amigos me veo debatiendo en Twitter o haciéndome un selfie para colgar, ya que en mi analfabetismo, todavía creo que es más importante mantener la privacidad ante la exposición pública que hacerse el más popular del panorama virtual. 

De momento y remedando al poeta Ovidio, me conformaré con su cita “Donec eris felix multos numerabis amicos” “Mientras seas feliz, tendrás muchos amigos”.

MILITARES Y CONSTITUCIÓN.

  Escucho en foros políticos y mentideros de tertulianos, glosas de las virtudes de la ministra de Defensa Margarita Robles. Algunos la su...