miércoles, 20 de junio de 2018

UN HOMBRE DE ESTADO.



UN HOMBRE DE ESTADO.

Confieso que cuando Pedro Sánchez se hizo cargo por segunda vez del mando del PSOE después del desbarajuste que había montado en la calle Ferraz, me temí lo peor. Como consecuencia de su mala gestión al frente del Partido, había sido lanzado a los leones, que no cesado, por militantes y simpatizantes. El NO ES NO iba en contra de los intereses nacionales. Más bien sus manejos y su forma de actuar en aquellos momentos, eran lo que parecía. Tampoco ayudaba mucho que su actuación como jefe máximo de los socialistas le llevase a no atender las advertencias de los viejos del partido o a enfrentarse de cara contra los barones. Ni fue cosa menor que atendiese los cantos de sirena de partidos independentistas o separatistas o pactase con aquellos que no tenían muy claro cuál debería ser el modelo de España.

Sin embargo, resurgió de sus cenizas, se enfrentó con el comité federal del partido, se presentó y ganó pírricamente unas primarias a Susana Díaz en unas elecciones que pasarán a la historia por los malos modales de ambos, pero el congreso federal se puso a sus pies.

Ahora, Sánchez ha sabido cogerle el ritmo al partido, a la militancia y parece qué al Estado, para cultivando el poder que ostenta, intentar mejorar las condiciones de vida ya no sólo de sus militantes sino de todos los ciudadanos. Ha sido capaz de cambiar su discurso y decir en voz alta que la solución a los problemas de Cataluña, pasan por defender el orden constitucional, llegando a un 155 exprés en caso de que alguien se desmande. Ha señalado su dolor por la negativa de la justicia belga a cumplir el requerimiento del Tribunal Supremo español sobre la extradición de los allí fugados Ahora es favorable a una modificación del Código Penal para actualizar la rebelión y la secesión. Incluso las formas de tomar posesión. Él lo ha llamado lealtad. Ha aceptado un pacto de estado con el resto de los partidos a los efectos de mejorar el sistema de pensiones de todos los españoles. Y lo que es mejor, ha mejorado la sintonía con Rajoy a quien ha trasladado su preocupación por los grandes temas de Estado. Realmente parecen medidas tomadas directamente por el PP, pero no, él ha hecho posible que estas medidas puedan pasar de meros proyectos a ejecuciones, posiblemente en un intento de hacer adeptos en personas favorables al PP.

Ojalá lo próximo sea pactar una reforma constitucional, desarrollar la Ley de Huelga, modificar la Ley Electoral o incluso la ilegalización de TV3. Creo que es un hombre de estado que acaba de aprobar las prácticas. Sólo le falta ser una persona sabia. Lo contrario no valdrá más que para convencer a los votantes que le han subido de nuevo al poder que se han equivocado.

RELEVOS Y NOVIOS.

RELEVOS Y NOVIOS.
Una conocida me cuenta muy nerviosa y afectada que no tiene nada de suerte con los novios en los últimos tiempos. Me dice que en poco más de dos años ha tenido cinco o seis novios y cualquiera de ellos peor. El primero acabó en la cárcel. Era muy buen chico, pero por decir cuatro tonterías en la calle ha acabado preso. El segundo se le fugó se le fue el norte de Europa y ella no le ha vuelto ver. Cree que ahora puede estar en Alemania. Luego tuvo otro que se le fue a Suiza, otro que se le fue a Escocia… En fin, que tiene muy mala suerte. Intenté que no se preocupase, le dije que eso era una situación bastante usual a lo que ella me respondía qué no se podía llamar usual a tener, en tan poco tiempo, tanto novio. Qué a nadie le pasa eso. Comencé a pensar y le dije: bueno, pues no tienes más que ver la situación de Puigdemont. En menos de dos años ha tenido tres elecciones y ha escogido por lo menos cuatro o cinco candidatos para el puesto de presidente de la Generalitat. El primero, él mismo, pero resulta que se ha tenido que marchar fugado porque temía que le metiesen en “villacandado”. Luego pretendió a Junqueras, pero a poco de dar unas mínimas manifestaciones acabó en la cárcel. Luego ha tenido otros acompañantes. Sánchez, Turull, Pujol, también Solsona. Incluso se le han fugado los amigos: Ponsatí, Rovira, Serret…hasta Ana Gabriel, que se ha pasado al pijerío…ninguno le salía bien. Ahora parece que se ha buscado un apaño bastante interesante y es que se ha encontrado con un amiguete de “su cuerda” con el que compartía ideales poco aconsejables y le ha preguntado si quería ser su sustituto: sólo para el interior y sin entrar en su despacho. Evidentemente, el nuevo, rápidamente le ha dicho que sí y se ha ofrecido como no podía ser de otra manera para ser el nuevo candidato “in pectore”. No hay muchas dudas acerca de su victoria ya que la mayoría de los “indepes” del Parlamento catalán votarán a su favor y acabará como presidente. El problema es que “el nuevo” ya se ha manifestado alegremente y no parece mejor que “Puigdemont”, así que a saber qué pasará si el nuevo candidato manifiesta personalidad propia y acaba haciendo lo que él mismo hizo cuando le nombró Mas: es decir poner todo más patas arriba de lo que ya estaba. Supongo que buscará otro. Por eso le digo a mi amiga que 

800 Años.


800 AÑOS
Todo giraba alrededor de Notre Dame en París, cuando al rey Fernando III El Santo se le ocurrió casarse en un sitio más noble de lo que concurría en aquellos días en España y dotó a Burgos de una catedral. No fue fácil y pasaron muchas adversidades y más de 300 años de construcción para verla parecida a como es en la actualidad.  Desde aquella primera piedra de la primera catedral gótica española han pasado ya 800 años. Casi nada. Esta Catedral es la joya más preciada de la ciudad y una de las más reconocidas a nivel nacional e internacional. Ahora, con esta mayoría de edad consolidada, lo que se tercia es una celebración en condiciones en la que burgaleses, españoles, europeos y resto de humanidad puedan venir a conocer de primera mano las bellezas, encantos y preciosidades que radican en esta Catedral. Que magnífica oportunidad para poner a Burgos en la órbita internacional. Pero la Catedral por sí sola no llega para iluminar tal evento, sino que debe ser el conjunto de la sociedad ciudadana quien atraiga esos posibles visitantes. Quedan tres años, plazo más que suficiente para que estén acabadas y funcionando todas las obras pendientes que conviertan Burgos en una ciudad moderna y rutilante. El Ayuntamiento, la Diputación, instituciones públicas e iniciativas privadas deben estar implicados desde el primer momento. Deberán ser capaces de involucrar a burgaleses de reconocido prestigio, de cualquiera de los ámbitos culturales o sociales, como vendedores de esta gran ocasión a celebrar en 2021. Incluso a Instituciones de ámbito nacional. Rajoy ha dicho en Burgos que el Octavo Centenario de la Catedral es un asunto de estado; ese es un buen principio, pero ¡cuidado!, en tres años pueden pasar muchas cosas y no debemos descuidar a otros pesos pesados. Expresidentes del gobierno, exministros, expolíticos, deportistas… La Casa Real es un punto que no puede faltar. Seguro que ni los reyes actuales ni los eméritos tienen problemas de agenda. Un acontecimiento de tal relevancia debe contar con el Papa Francisco, íntimamente relacionado con Burgos, por haber sido titular de la diócesis de Oca. Tampoco el Cid, el Camino de Santiago, los yacimientos de Atapuerca, la ACB, la morcilla o el frio burgalés. Todo hace fuerza. Queda lo más importante: la ciudadanía de Burgos y aledaños. En el recordado 2016 los burgaleses se volcaron absolutamente en las conmemoraciones para intentar conseguir la capitalidad europea de la cultura. No pudo ser, pero durante aquel año demostraron que están con la ciudad. Hay que volver a estar ahí, animando a la ciudad y a su Catedral consiguiendo que el octingentésimo aniversario sea acorde con lo que se merece la ciudadanía qué, no nos olvidemos, probablemente no tendrá el privilegio de poder disfrutar del noningentésimo.

AL REVÉS EL MUNDO.




Sí. El título está al revés. Tal sensación trasciende cuando vemos las noticias de lo que pasa en España últimamente. Esto no hay quien lo entienda. El gran Miguel Calatayud dibujó esto en poco más de cuarenta escenas: los bancos encima de las sillas o el pez chico comiéndose al grande. ¡Todo al revés! Cualquier observador con poco más que leer los periódicos o ver la tele se dará cuenta. 

Haber: ¿De quién puede ser la culpa de lo del master de Cifuentes? pues de Esperanza Aguirre. Por eso, ella ha cargado contra su antigua compañera de campaña denunciando excesos en la defenestrada Ciudad de la Justicia de Madrid. Pablo Iglesias había denostado a Errejón, pero cuando Bescansa pretendió dar un golpe de timón podemita con éste de cabecilla, en vez de hacerles el harakiri a los dos ha optado por contratarle como candidato a la Comunidad de Madrid. 

Mientras Iñigo aceptaba la candidatura a la Comunidad de Madrid y solicitaba la fulminante dimisión de Cifuentes denunciando las maldades de su master, olvidaba su infame problemilla con la Universidad de Granada. Mientras tanto Toni Cantó, pedagogo “in pectore” ha previsto presentarse a las elecciones a la Generalidad valenciana. 

En esas andábamos cuando un juez de un Lander alemán desmiente los hechos referidos por el Tribunal Supremo español en la orden de extradición internacional solicitando la entrega del fugado Puigdemont, el gobierno alemán acepta esta decisión y admite que no está de acuerdo con su entrega, aun teniendo en cuenta el sistema de apoyos y justicia europea, por lo que el juez y los fiscales españoles han tenido que dar explicaciones a ese juez de Lander. Y mientras tanto el gobierno español apoyándose en esa enjundia mariana de que “respetamos las decisiones judiciales” no le ha mandado a Alemania ni un gritito. 

Otra. El actual ministro de Hacienda español tiene claro que no se ha gastado dinero público en aquel “referéndum” catalán del pasado 01 de octubre. Ha largado tal diatriba sin enterarse que el juez instructor, el juez Llarena, había solicitado la extradición de Puigdemont por existir pruebas de malversación. Más. Pedro Sánchez, como si en su plantilla no hubiera titulares, le hace una oferta a Carmena para la alcaldía de Madrid. UGT Y CCOO no preguntan a sus afiliados y apoyan con rigor la marcha independentista de esta semana pasada. Nerea I de Podemos, entrega la Alcaldía de Alicante al Partido Popular por una mera cuestión de venganza y un quítame allá esas pajas. Impresionante. Todo esto nos debe hacer pensar en donde estamos metidos y sobre todo en manos de quien. 

Suerte tienen los que, como Calatayud, se dedican a contar cosas que están al revés. Esto es un no parar.

Secretos Públicos

Cristina Cifuentes la ha liado. Vaya sí la ha liado. Pero no solamente para ella qué ha quedado absolutamente denostada y sin posibilidad alguna de supervivencia política en cargo alguno que no sea de observador o ayudante de algún otro político sin experiencia. Al mismo tiempo se ha cargado de un plumazo las posibilidades de que el PP pueda retomar en futuro, no muy cercano, ya sea la Comunidad de Madrid o siquiera la Alcaldía de Madrid. De cómo ha podido llegar Cristina Cifuentes a esta situación es bastante fácil. Tenía secretos. Y en política, lo peor que te puede pasar es tener un secreto que no seas capaz de esconder en lo más profundo del abismo. Lo contrario viene a suponer que cualquiera, ya sea periodista ya sea fuego amigo, acabará por descubrirlo y hacerte con él una avería. No sé cuál de ellas sería más rápida mostrando el poder de quemar cualquier tipo de florecimiento que existiese. Cristina ha tenido la mala suerte de tener un secreto qué, no por bien tapado, ha sido lo suficientemente como para que no saliera a la luz . No se me ocurre pensar como es posible que a una mujer en su posición, se le haya ocurrido meterse en un hipermercado y pretender salir de ahí con unas cremas. Un desliz así supone que salir de ese charco es prácticamente imposible. Pero aunque sea cierto que deberá buscarse la vida a partir de ahora en otros foros, lo cierto es que si hubiera que clavar una lanza a su favor podriamos decir que todos los políticos tienen secretos y algunos muy gordos y que por alguna parte puede estar tranquila, ya que, mal que le pese a alguno, ella se va sin haber tenido imputación o investigación alguna más que alguna purga dentro de la Comunidad de Madrid que falta le hacía. Lo cierto es que a partir de ahora todas aquellas personas que ostenten un cargo público deben estar con el bolo colgando ya qué el trato que se le ha dado a Cifuentes deberá ser el mismo que se le dará cualquier otro que meta la pata como la metió ella.

CUANDO DORMÍAMOS CON GARCÍA.



Hace bastantes años cuando nos acostábamos con García, nos ponía al día de todas aquellas noticias que él entendía, habían sido fundamentales para el suficiente conocimiento informativo diario, en un país cuyos únicos inconvenientes eran sí ganaba el Madrid o si ganaba el Barcelona. No había más complicaciones que si el árbitro Tal había pitado el penalti bien o lo había pitado mal y no tenía más dificultades que acordarse de sus alegóricas frases sobre “Pablo, Pablito, Pablete”, presidente de la Federación Española de Futbol o sus afrentas con José Luis Núñez, aquel presidente del Barcelona que puso este equipo en la onda internacional y que luego acabó marchándose a otros cometidos. Aquello era información comprimida y en una sola sesión. Y si alguno de los que al mismo tiempo ofrecían información no cuadraba con sus argumentos, se le ponía a parir y a continuar. 

Pero José María se fue y nos dejó huérfanos informativos en medio de una vorágine en la cual no sabemos exactamente a quien hacer caso. No sabemos si a la SER o a la COPE, no sabemos si a TELECINCO o a la SEXTA. Las informaciones de cualquier medio audiovisual sobre cualquier noticia son contradictorias y nos dejan con la amarga sensación de que algo falla. Nada tiene que ver una noticia sobre Cataluña redactada por EL PAÍS que la misma escrita por LA RAZÓN. 

Ya hace mucho que no escuchamos los panegíricos de García, pero estaría bien hacernos una idea sobre la opinión que le merece todo este problema que se ha formado en Cataluña. Estaría muy bien que nos dijese si está de acuerdo con el presidente Torrent o con el juez Llarena. También conocer su opinión sobre la fuga de Puigdemont y resto de consejeros o sobre la desatascada situación en que se encuentran la Sra. Ponsatí y la Sra. Gabriel. Sería bueno oír su sentir sobre la actuación de la justicia alemana o sobre las frases desbarradas que pronuncia el Sr. Rufián. Por supuesto estaría muy bien conocer las acciones qué, según su criterio, solucionarían ese asunto. 

Aquellos eran otros tiempos. Es muy probable que hoy en día, el mismo García se echase las manos a la cabeza al comprobar que las soluciones a todo este asunto son prácticamente inexistentes. Ahora bien, no le faltarían epítetos y apelativos cariñosos para mejorar aquella jerga que le hizo tan famoso, basándose “mismamente” en la terminología usada en las series de moda. A la pregunta sobre sí a los fanáticos les cuesta admitir un error, podría responder a modo de Lord Varis, la famosa Víbora de Juego de Tronos: “¿no consiste en eso ser un fanático? siempre tienen razón”.

Nueras y suegras.



Las relaciones familiares siempre dan para mucho a la hora de hacer chascarrillos o refranes, ya sea porque es cierto que las personas en general no nos llevamos bien o porque en cuánto adquirimos determinados títulos en la jerarquía familiar pasamos a ser considerados unos auténticos malotes. El caso típico del cuñado en Navidad siempre ha dado juego.
Pero el marchamo siempre lo han llevado las nueras y las suegras. Si alguien en la jerarquía familiar está condenado a no entenderse e incluso, en ciertos casos a odiarse, eso es la suegra con su nuera y viceversa.
Nos dice la RAE qué suegra es la madre del cónyuge de una persona e igualmente dice que nuera es el cónyuge femenino del hijo o de la hija de una persona. Nada más. La teoría siempre ayudando.
Siempre se ha dicho que cuando a una madre se le casa un hijo, no pierde un hijo, sino que gana una hija. ¡Una leche! En el mismo momento en que el hijo se casa, esa madre se hace con una competidora temible que va a discutirle todas aquellas cuestiones que conocía perfectamente como buenas para su hijo y que ahora, en manos de esa nueva persona que se ha introducido en su vida, no tendrán significado alguno. Esa mujer jamás entenderá a su hijo como ella lo entendía.  Además: ¿quién hace las croquetas como una madre? ¿y los bizcochos de una madre? y ¿quién tapa y arropa a un hijo como una madre? Pues nadie y menos una nuera.
Para ésta, tampoco es fácil. De todos es sabido que las suegras tienen superpoderes. Lo ven todo. Lo que el saber popular ha llamado “lo que ve la suegra”. Para los hijos el lio tampoco es menor puesto que, sobre todo los primeros años, la rivalidad por hacerse con la jurisdicción es absoluta y el hijo se encuentra entre medias de dos poderes litigando por ganar la guerra a toda costa.
La farándula ilustra con ejemplos conocidos . Con buena cara por delante y un cuchillo jamonero a la espalda se sonríen amablemente unas a las otras. También el sentido rifirrafe entre la reina titular y la emérita (nuera y suegra) con ocasión de hacer una foto de esta última con sus nietas. Pero ¡alto!: independientemente de qué cuestiones políticas de alcance impidan o pretendan impedir dar publicidad a unas menores de edad fotografiadas con la abuela, lo cierto es que no se puede montar un pollo por un sácame ahí esas pajas. Las personas con tan alto nivel no pueden pretender ser como las personas de a pie. Además de serlo tienen que parecerlo. Siempre igual.  Ya nos lo advierten el saber popular y el refranero español “madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera ni dentro ni fuera”. Pero ¡cuidado!, tampoco se salvan las suegras de los hijos: “Suegra, abogado y doctor cuanto más lejos mejor”.


Pensionistas Vengadores.

Cualquier superhéroe debe estar preparado para salir a la calle a arreglar contingencias que sucedan en cualquier parte. Estar siempre dispuesto a “desfacer entuertos” o a salvar a la galaxia de cualquier ataque de los malos. Así son el Capitán América, Thor, Hulk o la Viuda negra… Peor ellos, no siempre pueden decir que salen a la calle y vuelven a casa con la sensación del deber cumplido. De haber hecho algo provechoso y qué como resultado, por fin, alguien parezca haberles hecho caso. Los abuelos han salido a la calle y, como un superhéroe más, han defendido una mejora de sus pensiones. Bueno abuelos lo que se dice abuelos, no es exacto. Son pensionistas y hoy en día hay muchos y no todos son abuelos ni todos parecen aquellas personas mayores que veíamos hace años con la boina y el bastón. No. Hoy en día el pensionista es un señor preparado que ha tenido una larga y provechosa carrera profesional, pero que después de haber cotizado toda su vida unas importantes cantidades de dinero para ganarse el sustento una vez dejado de trabajar, ha venido el Estado diciendo que se ha gastado lo que había dentro de la “hucha de las pensiones” y que su pensión está en la cuerda floja. 

Esto es inconcebible. ¿Cómo es posible que se hayan fundido el fondo que había para pagar a quienes se supone, habían pasado años cotizando precisamente para que luego llegase un buen día y el Estado se lo devolviese? Hasta ahí podíamos llegar. 

Mariano no les quería subir más del 0.25% y Sánchez había votado por congelarlas. De Iglesias no sabemos. Los héroes se han debido manifestar y con ello Mariano dice que las mejorará y Sánchez apoya la subida siempre que se les suba igualmente a sus señorías... La justicia se ha puesto en marcha. Todos os apoyamos. Adelante. 

Pero, no perdamos de vista que manifestarse en la calle, nada tiene que ver con romper contenedores. La conclusión no puede ser que cualquier “manifa” deba llevar consigo maleantes y personal contratado para romper y destrozar sillas y bancos de las calles. No es eso; el pensionista como cualquiera que, en su licito y legítimo derecho se manifieste, tiene exactamente eso: “derecho a conseguir”. Pero una cosa es el derecho a conseguir y otra cosa es conseguir vulnerando derechos que son de los demás. 

Los abuelos han dejado aparcada la imagen del gran José Isbert, como el abuelo de “La gran familia”, corriendo por la Plaza Mayor de Madrid buscando a Chencho. Ahora se han puesto el traje de superhéroe y están dispuestos a todo. Los superhéroes siempre ganan. Vengadores reuníos.

Frialdad en las redes.

SOY DE LAS personas que se han apuntado al carro de las nuevas tecnologías. tengo mi propia cuenta de Twitter, mi cuenta de Facebook, estoy en WhatsApp en varios grupos y manejo con asiduidad todas aquellas novedades que nos ha entregado Internet . Desde hace poco tiempo soy capaz de mandar un tweet retuitearlo y de paso poner un par de comentarios. Tambien de ponerme en contacto con gente que no conocía por medio de Facebook y además sé abrir tranquilamente un grupo de WhatsApp y ponerle el nombre o la foto que se me ocurra. La cosa es que después de haber empezado con todas estas tecnologías, hace poco y gracias a una de ellas, he podido encontrar a personas que no veía desde hacía tiempo. Está el caso que no hace mucho alguien a quien no veía hace muchos años me encontró y me mandó una solicitud de amistad por el Facebook y yo, alegremente por supuesto, le contesté que sí con unas palabras de ánimo y de recuerdos de aquellos tiempos pasados, en que habíamos coincidido cuando éramos chavales. Resulta que la contestación que me viene dando es una solicitud para que me haga amigo de otro amigo que él tenía. Vaya cosa más rara. No he vuelto a saber de él. Luego por mí participación en un grupo de WhatsApp resulta que le digo al grupo «hola amigos qué tal estáis y qué tal la Semana Santa» y uno de ellos y me contesta con un dedo. Un dedo amarillo hacia arriba y otro me contesta con dos corazones una estrella y un huevo frito y y digo yo, ¿joder pero qué es eso?

Las nuevas tecnologías nos han hecho volvernos rematadamente tontos. Hemos concebido nuevas esperanzas de que la circulación global de personas se ha quedado pequeña y que hoy en día es fácil recorrer las autopistas de la información solamente con dar una tecla. La pena es que se ha perdido aquella cercanía que tenía la carta y sobre todo aquella técnica super mejorada en la que cogíamos el sobre y le cerrábamos la solapilla y luego pasabamos un sello por la lengua: «qué asco de sabor tenía». Y cuando íbamos a meter la carta en el buzón le decíamos «a Valencia» y el sobre iba a Valencia tranquilamente y nosotros ya nos quedábamos tranquilos porque nuestro conocido no necesitaba hacer nada más que esperar a que llegara el cartero. Aquí el cartero llega, llama, te deja el sobre, se marcha y todo eso menos un suspiro pero con frialdad. . No sé hasta dónde vamos a llegar.

lunes, 7 de mayo de 2018

LEGISLAR EN CALIENTE.


Hace un tiempo el Partido Socialista Obrero español, como contraposición a la postura del partido popular de abrir una puerta nueva para penar ciertos delitos extremadamente injustos y dar paso a lo que se llamó la presión permanente revisable, presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional solicitando que este alto Tribunal se manifestase al respecto de la constitucionalidad de la modificación que se había hecho en ciertos artículos del Código Penal en relación con esa nueva pena.

Por los motivos que sean este Alto Tribunal todavía no se ha manifestado al respecto por lo que la comprensión a esta solicitud del PSOE vendrá dada cuando así se considere. 

Mientras tanto y por si acaso el PSOE ha apoyado en el pleno del Congreso la moción del PNV para proceder al iniciar los trámites necesarios para la derogación de esta nueva fórmula de cumplimiento de condenas. Los motivos alegados por el partido en boca de su secretario general fueron asegurar que la PPR es inconstitucional y que ha que no se debe legislar en caliente. 

El jueves pasado se celebró en el congreso de los diputados el debate al objeto de proceder a los trámites para inmediata derogación de ésta Pena. 

Hasta ahí, dado que es más que tramitación parlamentaria podríamos incluso estar de acuerdo con que se pueda hacer, pero con lo que podemos estar de acuerdo es con la forma en que se ha producido. Con la presencia de los Padres de las últimas personas afectadas directamente por crímenes contra sus hijos. Con personas a las que se había invitado a la asistencia a ese pleno para que estuvieran presentes en las deliberaciones de sus señorías. 

No parece que ese sea un tema que puede dar lugar a contestaciones del estilo de las que allí se oyeron ni parece que sea un tema tan banal como para no observar el sufrimiento de aquellos invitados colocados en las tribunas viendo cómo nuestros representantes legales se limitaban a pasarse unos a otros toda la porquería que tenían las manos sin tener en cuenta el daño que estaban haciendo ya no sólo a los presentes si no a todos aquellos que en su momento habían sufrido una pérdida personal y familiar y que esperaban con impaciencia que sus señorías dieran a este debate la importancia que tenía.

Podemos llegó a comparar a los defensores de la PPR con la extrema derecha.

Afortunadamente alguien ha salido en defensa Yo, que nunca he sido muy fan de la sra. Carolina Bescansa, desde este pórtico darle las gracias por su , como no podía ser de otra manera Twitter, sus palabras de perdón:

«Pido perdón a las víctimas, a sus familiares, a la sociedad española por no haber sabido tener un debate a la altura de su dignidad», 

El derecho comparado está a favor de tal modificación. La pregunta ahora es qué pasará en caso de que el TC declare constitucionales aquellos artículos del Código Penal. Con qué cara mantendrá Pedro Sánchez este nuevo cambio de marcha que está intentando imponer al PSOE.

viernes, 13 de abril de 2018


A LOS COMPAÑEROS DE ARMAS.

Que rápido nos olvidamos de lo vertiginosa que pasa la vida. A veces, nos dejamos llevar tan intensamente por lo que llevamos dentro y nos metemos tanto en el papel que jugamos que pensamos que aquello que nos divierte y atrae va a durar para siempre. No. No es así.

El cruel espejo nos pone en la auténtica realidad en cuanto nos reflejamos en él. Inmediatamente nos ponemos en situación y vemos que allí donde había frescura y lozanía, donde había atrevimiento, descaro e incluso insolencia, ahora quedan rostros ajados de mil batallas, piel endurecida, canas y poco pelo. Allí donde hubo una frente tersa ahora unas arrugas de variados tamaños surcan ese pequeño espacio que revela sin fisuras la forma en que ha transcurrido todo este tiempo.

Han pasado cuarenta años, pero parece que sólo hayan pasado dos o tres. Que lamento que no pueda seguir siendo así. Sí, que lamento. Ahora, cuando las reglas humanas y las normas legales nos han obligado a dejar aquellos quehaceres que nos tuvieron tan entretenidos (¡y de qué manera!) durante tanto tiempo, debemos ver las cosas desde un nuevo punto de vista.

Es de rigor, en primer lugar, el reconocimiento a la familia, que ha tenido a bien soportarnos y soportar durante tantos años, primero las semanas y las guardias, luego los cuarteles, los retenes y las protecciones de objetivos, finalmente las misiones. Siempre algo que hacer. Siempre con la sensación de que se podía hacer algo más, que se podía haber cumplido aquello que se había dejado sin acabar.
Luego padres, luego abuelos. Y la familia siempre ahí: antes con su apoyo moral y ahora con la dulce sensación de que alguien tiene interés en las historias que contamos.

No deja de ser curioso qué si de vez en cuando nos encontramos con algún colega de aquellos tiempos, no necesariamente de nuestra arma o Compañía, luego de los saludos de rigor y el conocimiento mutuo de la pertenencia a la misma promoción suene la muletilla de ¡Te acuerdas de…!
Aquel día que nos entregaron aquel primer traje abierto con su corbata, olvidando el corchete y la dura tirilla que los procedentes de tropa habían llevado anteriormente con orgullo y que hizo de nosotros la primera promoción de alumnos que ostentaba tal gala. Y de aquellos trajes hidrofugados que nos dejaban las carnes de las piernas al rojo vivo, imposibles de poner si no era con los calzoncillos marianos por debajo. O de aquellas flexiones obligadas, a una hora intempestiva y una climatología inclemente. O recordar cuando nos llevaron a recoger el equipo de maniobras y nos dieron un trozo de tela verde llena de agujeros que, por lo visto eran ojales y que debían sujetarse con los botones del trozo de tela de otro compañero cualquiera, para que con unión de un palo corto acabado en pico, se juntasen cuatro de ellos y se montase la más magnífica posesión que en campaña puede tener un combatiente: un lugar donde dormir, el descanso del guerrero. Por no decir del día que nos entregaron la mochila: un hierro triangular al que se sujetaban unas cintas de las que colgaba un trozo de tela…
O cuando te daba la risa floja al ver la cara de los demás tiznada con un tapón de una botella de champán. “Caballero: siempre hay que tener presto en el bolsillo un corcho de botella y un mechero”.  Alguien les llamará “batallitas”. Más bien batallas. Y todas ganadas.

Quizá sin pretenderlo exactamente, aquella falta de medios, aquel defecto de sueño, aquella tecnología 4.0 sin enchufe, en fin, aquella falta de satisfacciones hizo de nosotros unos soldados austeros, frugales y sobrios, templados y ponderados, incluso sosegados, cualidades éstas qué únicamente son atribuibles y exigibles a un buen líder. “Ustedes son el primer eslabón de la cadena de mando y se espera que consigan, en estos cursos académicos, las cualidades y maneras que se presumen a los líderes”, nos decían. Así lo hicimos.

Como era de esperar, aquella fase acabó y unos jóvenes y bisoños sargentos llegamos a las unidades a demostrar aquel liderazgo, imbuidos de una ilusión que marcaba el grado, la escala, la promoción. Sí, sí, la promoción. No hay cosa que pueda unir más a las personas que haber tenido en común algo que ha supuesto un sufrimiento, dolor, cansancio, hambre o sueño y ciertamente aquellos años en que se nos mantuvo juntos, resistiendo aquellos lances, nos dieron ocasión de llenar nuestros corazones de un estigma que todavía permanece. 
Los primeros días en las unidades pasaban rápidamente; trabajar, trabajar y trabajar. Nada más que eso: caballos, cañones, talleres, cables o simplemente el duro ”pinreleo” hacían nuestro trabajo diario una faena en muchos casos poco agradecida, pero tan ilusionante que se dormía por puro cansancio y con la ilusión de despertar al día siguiente y retomar aquélla esforzada fajina. ¿Qué era aquello comparado con lo que nos quedaba por delante? Todo lo grande empieza con algo muy pequeño.

Lamentablemente, el tiempo no se detiene y un día te ves con el “pico” y al otro con la sardineta y en un momento te has convertido en un veterano. Esa veteranía, sencillamente, añadió rectitud e integridad a un liderazgo consolidado y marcó el momento en que aceptamos que la Institución siempre prevalecerá sobre las personas.
En unos tiempos en que las funciones de cada empleo no han estado muy definidas, hemos hecho un poco de todo. Sargentos que mandaban pelotones de cincuenta hombres, sargentos primeros en vacantes de brigada haciendo de sargentos, brigadas jefes de sección y subtenientes válidos para hacer guardias en cualquiera de los dos cuartos. Se ha hecho y se ha hecho bien.  Cada uno desde su propio empleo o escala ha ido envejeciendo (perdón, haciéndose mayor) y viendo cómo otras promociones llegaban pidiendo paso y el relevo, cumpliendo con ello la máxima de la ley de vida: coger antigüedad.

Las modificaciones de gobiernos, leyes, reglamentos e incluso órdenes ministeriales no nos han hecho, en términos generales, ningún favor. Es más, nos han afectado muy directamente, aunque, siendo positivos, debemos admitir que quizá eso haya sido una más de las circunstancias que han hecho que hayamos adquirido una impronta que nos ha hecho responsables de que los componentes de las nuevas promociones hayan podido regularizar medianamente su situación laboral. Los compañeros que han cambiado de escala saben bien de qué estamos hablando.

Pero la adquisición de antigüedad no sólo afecta en ese sentido. Pasada aquella época y luego muchos años más, por el propio ciclo vital, hemos perdido de vista en muchas ocasiones durante muchos años, a aquellos compañeros con los cuales, habiendo sido uña y mugre pasamos algunos de los peores momentos de nuestra vida. Pero hemos sido unos afortunados. Por los pelos hemos entrado en la etapa de la tecnología al más alto nivel y alguien avispado queriendo recordar aquellos tiempos en los cuales la Promoción era nuestro nexo de unión, se ha esforzado en evitar olvidos y abandonos y empeñado en afianzar antiguas amistades ha sido capaz de aglutinar en poco tiempo a la mayoría de una Promoción qué a poco, pasaba de los mil alumnos. Gracias Mena.
Los nuevos tiempos nos han dejado unas posibilidades tecnológicas que hace cuarenta años nadie nos las hubiera hecho creer, pero hoy casi sin vernos y después de haber perdido alguna pequeña parte de la apariencia adquirida durante el año de Talarn, hemos sido capaces de reconocernos con una pantalla de ordenador por delante y volver a recordar los viejos tiempos.

Hoy, fecha en que este periplo de cuarenta años ha llegado su momento álgido, no debemos olvidar que sí de algo debemos sentirnos satisfechos, es de haber pasado por aquella Academia bajo mínimos, sin logística, sin medios y con frio. Pero eso sí, con sentimiento. Debemos recordar a los que, con nosotros, empezaron y no están aquí para celebrar un aniversario en que, seguro les recordaremos con el afecto que se merecen. Recordar también que casi todo lo que somos ahora se lo debemos a aquel avieso año en que lo único que brillaba a nuestro alrededor eran las famosas “letras” y unas montañas que había allí a la derecha sobre las cuáles sosteníamos nuestra idea de libertad: la V de victoria. Nunca he tenido muy claro si mirando aquella V queríamos significar nuestra victoria por acabar aquel año o la propia libertad que estimábamos había detrás de ella. Creo qué aunque las letras ya no pervivan físicamente en la montaña si perviven en nuestros corazones y la victoria, es evidente que la hemos conseguido.

Al aceptar el encargo de mi amigo Céspedes y ponerme a escribir estas líneas, recordé una frase de Lao-Tsé filósofo chino fundador del taoísmo: “De los buenos líderes, la gente no nota su existencia. A los casi buenos, la gente les honrará y alabará. A los mediocres, les temerán y a los peores les odiarán. Cuando se haya completado el trabajo de los mejores líderes, la gente dirá: «lo hemos hecho nosotros»

Burgos, 03/05/2017.

MILITARES Y CONSTITUCIÓN.

  Escucho en foros políticos y mentideros de tertulianos, glosas de las virtudes de la ministra de Defensa Margarita Robles. Algunos la su...