miércoles, 20 de junio de 2018

CUANDO DORMÍAMOS CON GARCÍA.



Hace bastantes años cuando nos acostábamos con García, nos ponía al día de todas aquellas noticias que él entendía, habían sido fundamentales para el suficiente conocimiento informativo diario, en un país cuyos únicos inconvenientes eran sí ganaba el Madrid o si ganaba el Barcelona. No había más complicaciones que si el árbitro Tal había pitado el penalti bien o lo había pitado mal y no tenía más dificultades que acordarse de sus alegóricas frases sobre “Pablo, Pablito, Pablete”, presidente de la Federación Española de Futbol o sus afrentas con José Luis Núñez, aquel presidente del Barcelona que puso este equipo en la onda internacional y que luego acabó marchándose a otros cometidos. Aquello era información comprimida y en una sola sesión. Y si alguno de los que al mismo tiempo ofrecían información no cuadraba con sus argumentos, se le ponía a parir y a continuar. 

Pero José María se fue y nos dejó huérfanos informativos en medio de una vorágine en la cual no sabemos exactamente a quien hacer caso. No sabemos si a la SER o a la COPE, no sabemos si a TELECINCO o a la SEXTA. Las informaciones de cualquier medio audiovisual sobre cualquier noticia son contradictorias y nos dejan con la amarga sensación de que algo falla. Nada tiene que ver una noticia sobre Cataluña redactada por EL PAÍS que la misma escrita por LA RAZÓN. 

Ya hace mucho que no escuchamos los panegíricos de García, pero estaría bien hacernos una idea sobre la opinión que le merece todo este problema que se ha formado en Cataluña. Estaría muy bien que nos dijese si está de acuerdo con el presidente Torrent o con el juez Llarena. También conocer su opinión sobre la fuga de Puigdemont y resto de consejeros o sobre la desatascada situación en que se encuentran la Sra. Ponsatí y la Sra. Gabriel. Sería bueno oír su sentir sobre la actuación de la justicia alemana o sobre las frases desbarradas que pronuncia el Sr. Rufián. Por supuesto estaría muy bien conocer las acciones qué, según su criterio, solucionarían ese asunto. 

Aquellos eran otros tiempos. Es muy probable que hoy en día, el mismo García se echase las manos a la cabeza al comprobar que las soluciones a todo este asunto son prácticamente inexistentes. Ahora bien, no le faltarían epítetos y apelativos cariñosos para mejorar aquella jerga que le hizo tan famoso, basándose “mismamente” en la terminología usada en las series de moda. A la pregunta sobre sí a los fanáticos les cuesta admitir un error, podría responder a modo de Lord Varis, la famosa Víbora de Juego de Tronos: “¿no consiste en eso ser un fanático? siempre tienen razón”.

Nueras y suegras.



Las relaciones familiares siempre dan para mucho a la hora de hacer chascarrillos o refranes, ya sea porque es cierto que las personas en general no nos llevamos bien o porque en cuánto adquirimos determinados títulos en la jerarquía familiar pasamos a ser considerados unos auténticos malotes. El caso típico del cuñado en Navidad siempre ha dado juego.
Pero el marchamo siempre lo han llevado las nueras y las suegras. Si alguien en la jerarquía familiar está condenado a no entenderse e incluso, en ciertos casos a odiarse, eso es la suegra con su nuera y viceversa.
Nos dice la RAE qué suegra es la madre del cónyuge de una persona e igualmente dice que nuera es el cónyuge femenino del hijo o de la hija de una persona. Nada más. La teoría siempre ayudando.
Siempre se ha dicho que cuando a una madre se le casa un hijo, no pierde un hijo, sino que gana una hija. ¡Una leche! En el mismo momento en que el hijo se casa, esa madre se hace con una competidora temible que va a discutirle todas aquellas cuestiones que conocía perfectamente como buenas para su hijo y que ahora, en manos de esa nueva persona que se ha introducido en su vida, no tendrán significado alguno. Esa mujer jamás entenderá a su hijo como ella lo entendía.  Además: ¿quién hace las croquetas como una madre? ¿y los bizcochos de una madre? y ¿quién tapa y arropa a un hijo como una madre? Pues nadie y menos una nuera.
Para ésta, tampoco es fácil. De todos es sabido que las suegras tienen superpoderes. Lo ven todo. Lo que el saber popular ha llamado “lo que ve la suegra”. Para los hijos el lio tampoco es menor puesto que, sobre todo los primeros años, la rivalidad por hacerse con la jurisdicción es absoluta y el hijo se encuentra entre medias de dos poderes litigando por ganar la guerra a toda costa.
La farándula ilustra con ejemplos conocidos . Con buena cara por delante y un cuchillo jamonero a la espalda se sonríen amablemente unas a las otras. También el sentido rifirrafe entre la reina titular y la emérita (nuera y suegra) con ocasión de hacer una foto de esta última con sus nietas. Pero ¡alto!: independientemente de qué cuestiones políticas de alcance impidan o pretendan impedir dar publicidad a unas menores de edad fotografiadas con la abuela, lo cierto es que no se puede montar un pollo por un sácame ahí esas pajas. Las personas con tan alto nivel no pueden pretender ser como las personas de a pie. Además de serlo tienen que parecerlo. Siempre igual.  Ya nos lo advierten el saber popular y el refranero español “madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera ni dentro ni fuera”. Pero ¡cuidado!, tampoco se salvan las suegras de los hijos: “Suegra, abogado y doctor cuanto más lejos mejor”.


Pensionistas Vengadores.

Cualquier superhéroe debe estar preparado para salir a la calle a arreglar contingencias que sucedan en cualquier parte. Estar siempre dispuesto a “desfacer entuertos” o a salvar a la galaxia de cualquier ataque de los malos. Así son el Capitán América, Thor, Hulk o la Viuda negra… Peor ellos, no siempre pueden decir que salen a la calle y vuelven a casa con la sensación del deber cumplido. De haber hecho algo provechoso y qué como resultado, por fin, alguien parezca haberles hecho caso. Los abuelos han salido a la calle y, como un superhéroe más, han defendido una mejora de sus pensiones. Bueno abuelos lo que se dice abuelos, no es exacto. Son pensionistas y hoy en día hay muchos y no todos son abuelos ni todos parecen aquellas personas mayores que veíamos hace años con la boina y el bastón. No. Hoy en día el pensionista es un señor preparado que ha tenido una larga y provechosa carrera profesional, pero que después de haber cotizado toda su vida unas importantes cantidades de dinero para ganarse el sustento una vez dejado de trabajar, ha venido el Estado diciendo que se ha gastado lo que había dentro de la “hucha de las pensiones” y que su pensión está en la cuerda floja. 

Esto es inconcebible. ¿Cómo es posible que se hayan fundido el fondo que había para pagar a quienes se supone, habían pasado años cotizando precisamente para que luego llegase un buen día y el Estado se lo devolviese? Hasta ahí podíamos llegar. 

Mariano no les quería subir más del 0.25% y Sánchez había votado por congelarlas. De Iglesias no sabemos. Los héroes se han debido manifestar y con ello Mariano dice que las mejorará y Sánchez apoya la subida siempre que se les suba igualmente a sus señorías... La justicia se ha puesto en marcha. Todos os apoyamos. Adelante. 

Pero, no perdamos de vista que manifestarse en la calle, nada tiene que ver con romper contenedores. La conclusión no puede ser que cualquier “manifa” deba llevar consigo maleantes y personal contratado para romper y destrozar sillas y bancos de las calles. No es eso; el pensionista como cualquiera que, en su licito y legítimo derecho se manifieste, tiene exactamente eso: “derecho a conseguir”. Pero una cosa es el derecho a conseguir y otra cosa es conseguir vulnerando derechos que son de los demás. 

Los abuelos han dejado aparcada la imagen del gran José Isbert, como el abuelo de “La gran familia”, corriendo por la Plaza Mayor de Madrid buscando a Chencho. Ahora se han puesto el traje de superhéroe y están dispuestos a todo. Los superhéroes siempre ganan. Vengadores reuníos.

Frialdad en las redes.

SOY DE LAS personas que se han apuntado al carro de las nuevas tecnologías. tengo mi propia cuenta de Twitter, mi cuenta de Facebook, estoy en WhatsApp en varios grupos y manejo con asiduidad todas aquellas novedades que nos ha entregado Internet . Desde hace poco tiempo soy capaz de mandar un tweet retuitearlo y de paso poner un par de comentarios. Tambien de ponerme en contacto con gente que no conocía por medio de Facebook y además sé abrir tranquilamente un grupo de WhatsApp y ponerle el nombre o la foto que se me ocurra. La cosa es que después de haber empezado con todas estas tecnologías, hace poco y gracias a una de ellas, he podido encontrar a personas que no veía desde hacía tiempo. Está el caso que no hace mucho alguien a quien no veía hace muchos años me encontró y me mandó una solicitud de amistad por el Facebook y yo, alegremente por supuesto, le contesté que sí con unas palabras de ánimo y de recuerdos de aquellos tiempos pasados, en que habíamos coincidido cuando éramos chavales. Resulta que la contestación que me viene dando es una solicitud para que me haga amigo de otro amigo que él tenía. Vaya cosa más rara. No he vuelto a saber de él. Luego por mí participación en un grupo de WhatsApp resulta que le digo al grupo «hola amigos qué tal estáis y qué tal la Semana Santa» y uno de ellos y me contesta con un dedo. Un dedo amarillo hacia arriba y otro me contesta con dos corazones una estrella y un huevo frito y y digo yo, ¿joder pero qué es eso?

Las nuevas tecnologías nos han hecho volvernos rematadamente tontos. Hemos concebido nuevas esperanzas de que la circulación global de personas se ha quedado pequeña y que hoy en día es fácil recorrer las autopistas de la información solamente con dar una tecla. La pena es que se ha perdido aquella cercanía que tenía la carta y sobre todo aquella técnica super mejorada en la que cogíamos el sobre y le cerrábamos la solapilla y luego pasabamos un sello por la lengua: «qué asco de sabor tenía». Y cuando íbamos a meter la carta en el buzón le decíamos «a Valencia» y el sobre iba a Valencia tranquilamente y nosotros ya nos quedábamos tranquilos porque nuestro conocido no necesitaba hacer nada más que esperar a que llegara el cartero. Aquí el cartero llega, llama, te deja el sobre, se marcha y todo eso menos un suspiro pero con frialdad. . No sé hasta dónde vamos a llegar.

lunes, 7 de mayo de 2018

LEGISLAR EN CALIENTE.


Hace un tiempo el Partido Socialista Obrero español, como contraposición a la postura del partido popular de abrir una puerta nueva para penar ciertos delitos extremadamente injustos y dar paso a lo que se llamó la presión permanente revisable, presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional solicitando que este alto Tribunal se manifestase al respecto de la constitucionalidad de la modificación que se había hecho en ciertos artículos del Código Penal en relación con esa nueva pena.

Por los motivos que sean este Alto Tribunal todavía no se ha manifestado al respecto por lo que la comprensión a esta solicitud del PSOE vendrá dada cuando así se considere. 

Mientras tanto y por si acaso el PSOE ha apoyado en el pleno del Congreso la moción del PNV para proceder al iniciar los trámites necesarios para la derogación de esta nueva fórmula de cumplimiento de condenas. Los motivos alegados por el partido en boca de su secretario general fueron asegurar que la PPR es inconstitucional y que ha que no se debe legislar en caliente. 

El jueves pasado se celebró en el congreso de los diputados el debate al objeto de proceder a los trámites para inmediata derogación de ésta Pena. 

Hasta ahí, dado que es más que tramitación parlamentaria podríamos incluso estar de acuerdo con que se pueda hacer, pero con lo que podemos estar de acuerdo es con la forma en que se ha producido. Con la presencia de los Padres de las últimas personas afectadas directamente por crímenes contra sus hijos. Con personas a las que se había invitado a la asistencia a ese pleno para que estuvieran presentes en las deliberaciones de sus señorías. 

No parece que ese sea un tema que puede dar lugar a contestaciones del estilo de las que allí se oyeron ni parece que sea un tema tan banal como para no observar el sufrimiento de aquellos invitados colocados en las tribunas viendo cómo nuestros representantes legales se limitaban a pasarse unos a otros toda la porquería que tenían las manos sin tener en cuenta el daño que estaban haciendo ya no sólo a los presentes si no a todos aquellos que en su momento habían sufrido una pérdida personal y familiar y que esperaban con impaciencia que sus señorías dieran a este debate la importancia que tenía.

Podemos llegó a comparar a los defensores de la PPR con la extrema derecha.

Afortunadamente alguien ha salido en defensa Yo, que nunca he sido muy fan de la sra. Carolina Bescansa, desde este pórtico darle las gracias por su , como no podía ser de otra manera Twitter, sus palabras de perdón:

«Pido perdón a las víctimas, a sus familiares, a la sociedad española por no haber sabido tener un debate a la altura de su dignidad», 

El derecho comparado está a favor de tal modificación. La pregunta ahora es qué pasará en caso de que el TC declare constitucionales aquellos artículos del Código Penal. Con qué cara mantendrá Pedro Sánchez este nuevo cambio de marcha que está intentando imponer al PSOE.

viernes, 13 de abril de 2018


A LOS COMPAÑEROS DE ARMAS.

Que rápido nos olvidamos de lo vertiginosa que pasa la vida. A veces, nos dejamos llevar tan intensamente por lo que llevamos dentro y nos metemos tanto en el papel que jugamos que pensamos que aquello que nos divierte y atrae va a durar para siempre. No. No es así.

El cruel espejo nos pone en la auténtica realidad en cuanto nos reflejamos en él. Inmediatamente nos ponemos en situación y vemos que allí donde había frescura y lozanía, donde había atrevimiento, descaro e incluso insolencia, ahora quedan rostros ajados de mil batallas, piel endurecida, canas y poco pelo. Allí donde hubo una frente tersa ahora unas arrugas de variados tamaños surcan ese pequeño espacio que revela sin fisuras la forma en que ha transcurrido todo este tiempo.

Han pasado cuarenta años, pero parece que sólo hayan pasado dos o tres. Que lamento que no pueda seguir siendo así. Sí, que lamento. Ahora, cuando las reglas humanas y las normas legales nos han obligado a dejar aquellos quehaceres que nos tuvieron tan entretenidos (¡y de qué manera!) durante tanto tiempo, debemos ver las cosas desde un nuevo punto de vista.

Es de rigor, en primer lugar, el reconocimiento a la familia, que ha tenido a bien soportarnos y soportar durante tantos años, primero las semanas y las guardias, luego los cuarteles, los retenes y las protecciones de objetivos, finalmente las misiones. Siempre algo que hacer. Siempre con la sensación de que se podía hacer algo más, que se podía haber cumplido aquello que se había dejado sin acabar.
Luego padres, luego abuelos. Y la familia siempre ahí: antes con su apoyo moral y ahora con la dulce sensación de que alguien tiene interés en las historias que contamos.

No deja de ser curioso qué si de vez en cuando nos encontramos con algún colega de aquellos tiempos, no necesariamente de nuestra arma o Compañía, luego de los saludos de rigor y el conocimiento mutuo de la pertenencia a la misma promoción suene la muletilla de ¡Te acuerdas de…!
Aquel día que nos entregaron aquel primer traje abierto con su corbata, olvidando el corchete y la dura tirilla que los procedentes de tropa habían llevado anteriormente con orgullo y que hizo de nosotros la primera promoción de alumnos que ostentaba tal gala. Y de aquellos trajes hidrofugados que nos dejaban las carnes de las piernas al rojo vivo, imposibles de poner si no era con los calzoncillos marianos por debajo. O de aquellas flexiones obligadas, a una hora intempestiva y una climatología inclemente. O recordar cuando nos llevaron a recoger el equipo de maniobras y nos dieron un trozo de tela verde llena de agujeros que, por lo visto eran ojales y que debían sujetarse con los botones del trozo de tela de otro compañero cualquiera, para que con unión de un palo corto acabado en pico, se juntasen cuatro de ellos y se montase la más magnífica posesión que en campaña puede tener un combatiente: un lugar donde dormir, el descanso del guerrero. Por no decir del día que nos entregaron la mochila: un hierro triangular al que se sujetaban unas cintas de las que colgaba un trozo de tela…
O cuando te daba la risa floja al ver la cara de los demás tiznada con un tapón de una botella de champán. “Caballero: siempre hay que tener presto en el bolsillo un corcho de botella y un mechero”.  Alguien les llamará “batallitas”. Más bien batallas. Y todas ganadas.

Quizá sin pretenderlo exactamente, aquella falta de medios, aquel defecto de sueño, aquella tecnología 4.0 sin enchufe, en fin, aquella falta de satisfacciones hizo de nosotros unos soldados austeros, frugales y sobrios, templados y ponderados, incluso sosegados, cualidades éstas qué únicamente son atribuibles y exigibles a un buen líder. “Ustedes son el primer eslabón de la cadena de mando y se espera que consigan, en estos cursos académicos, las cualidades y maneras que se presumen a los líderes”, nos decían. Así lo hicimos.

Como era de esperar, aquella fase acabó y unos jóvenes y bisoños sargentos llegamos a las unidades a demostrar aquel liderazgo, imbuidos de una ilusión que marcaba el grado, la escala, la promoción. Sí, sí, la promoción. No hay cosa que pueda unir más a las personas que haber tenido en común algo que ha supuesto un sufrimiento, dolor, cansancio, hambre o sueño y ciertamente aquellos años en que se nos mantuvo juntos, resistiendo aquellos lances, nos dieron ocasión de llenar nuestros corazones de un estigma que todavía permanece. 
Los primeros días en las unidades pasaban rápidamente; trabajar, trabajar y trabajar. Nada más que eso: caballos, cañones, talleres, cables o simplemente el duro ”pinreleo” hacían nuestro trabajo diario una faena en muchos casos poco agradecida, pero tan ilusionante que se dormía por puro cansancio y con la ilusión de despertar al día siguiente y retomar aquélla esforzada fajina. ¿Qué era aquello comparado con lo que nos quedaba por delante? Todo lo grande empieza con algo muy pequeño.

Lamentablemente, el tiempo no se detiene y un día te ves con el “pico” y al otro con la sardineta y en un momento te has convertido en un veterano. Esa veteranía, sencillamente, añadió rectitud e integridad a un liderazgo consolidado y marcó el momento en que aceptamos que la Institución siempre prevalecerá sobre las personas.
En unos tiempos en que las funciones de cada empleo no han estado muy definidas, hemos hecho un poco de todo. Sargentos que mandaban pelotones de cincuenta hombres, sargentos primeros en vacantes de brigada haciendo de sargentos, brigadas jefes de sección y subtenientes válidos para hacer guardias en cualquiera de los dos cuartos. Se ha hecho y se ha hecho bien.  Cada uno desde su propio empleo o escala ha ido envejeciendo (perdón, haciéndose mayor) y viendo cómo otras promociones llegaban pidiendo paso y el relevo, cumpliendo con ello la máxima de la ley de vida: coger antigüedad.

Las modificaciones de gobiernos, leyes, reglamentos e incluso órdenes ministeriales no nos han hecho, en términos generales, ningún favor. Es más, nos han afectado muy directamente, aunque, siendo positivos, debemos admitir que quizá eso haya sido una más de las circunstancias que han hecho que hayamos adquirido una impronta que nos ha hecho responsables de que los componentes de las nuevas promociones hayan podido regularizar medianamente su situación laboral. Los compañeros que han cambiado de escala saben bien de qué estamos hablando.

Pero la adquisición de antigüedad no sólo afecta en ese sentido. Pasada aquella época y luego muchos años más, por el propio ciclo vital, hemos perdido de vista en muchas ocasiones durante muchos años, a aquellos compañeros con los cuales, habiendo sido uña y mugre pasamos algunos de los peores momentos de nuestra vida. Pero hemos sido unos afortunados. Por los pelos hemos entrado en la etapa de la tecnología al más alto nivel y alguien avispado queriendo recordar aquellos tiempos en los cuales la Promoción era nuestro nexo de unión, se ha esforzado en evitar olvidos y abandonos y empeñado en afianzar antiguas amistades ha sido capaz de aglutinar en poco tiempo a la mayoría de una Promoción qué a poco, pasaba de los mil alumnos. Gracias Mena.
Los nuevos tiempos nos han dejado unas posibilidades tecnológicas que hace cuarenta años nadie nos las hubiera hecho creer, pero hoy casi sin vernos y después de haber perdido alguna pequeña parte de la apariencia adquirida durante el año de Talarn, hemos sido capaces de reconocernos con una pantalla de ordenador por delante y volver a recordar los viejos tiempos.

Hoy, fecha en que este periplo de cuarenta años ha llegado su momento álgido, no debemos olvidar que sí de algo debemos sentirnos satisfechos, es de haber pasado por aquella Academia bajo mínimos, sin logística, sin medios y con frio. Pero eso sí, con sentimiento. Debemos recordar a los que, con nosotros, empezaron y no están aquí para celebrar un aniversario en que, seguro les recordaremos con el afecto que se merecen. Recordar también que casi todo lo que somos ahora se lo debemos a aquel avieso año en que lo único que brillaba a nuestro alrededor eran las famosas “letras” y unas montañas que había allí a la derecha sobre las cuáles sosteníamos nuestra idea de libertad: la V de victoria. Nunca he tenido muy claro si mirando aquella V queríamos significar nuestra victoria por acabar aquel año o la propia libertad que estimábamos había detrás de ella. Creo qué aunque las letras ya no pervivan físicamente en la montaña si perviven en nuestros corazones y la victoria, es evidente que la hemos conseguido.

Al aceptar el encargo de mi amigo Céspedes y ponerme a escribir estas líneas, recordé una frase de Lao-Tsé filósofo chino fundador del taoísmo: “De los buenos líderes, la gente no nota su existencia. A los casi buenos, la gente les honrará y alabará. A los mediocres, les temerán y a los peores les odiarán. Cuando se haya completado el trabajo de los mejores líderes, la gente dirá: «lo hemos hecho nosotros»

Burgos, 03/05/2017.

miércoles, 14 de marzo de 2018

08 de marzo. Huelga de mujeres.

El próximo día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se ha convocado por CC.OO y UGT, una huelga femenina llena de reivindicaciones personales, laborales e incluso fisiológicas que tratará de demostrar que si las mujeres paran, el mundo se para. Lo siento. Considero que para avalar tal afirmación no hace falta una huelga. Eso ya es cierto. 

Las pretensiones han sido plasmadas en un Manifiesto de reivindicación que pasa por impedir la llamada brecha salarial para conseguir que haya igual salario por igual trabajo. Hasta ahí, cierto. Pero no podemos culpar de esta brecha a la derecha o a la izquierda. Ninguno de los gobiernos ha hecho mucho por remediar un problema que debería haber estado solucionado hace años. 

Cierto es que la igualdad exige un cuidado exquisito a la hora de valorar cuál es la retribución que van a recibir unos y otras y lamentablemente pueden existir todavía casos, pero es cierto que hoy en día, por mucho que digan las estadísticas, no parece que el común de los trabajadores y las trabajadoras en el mismo empleo y con las mismas obligaciones cobren diferente sueldo. 

Por otra parte, aunque sea igualitario pretender que haya mujeres mineras, policías, jueces o bomberas, hay empleos que por su propia tesitura son difíciles de prestar para el común de las mujeres. Preguntaba un trabajador de un taller de metal ¿cómo sería qué una mujer trabajase con ellos? La propia coyuntura de ese empleo suponía tener las manos llenas de grietas y llagas, consecuencia de ese trabajo. Perdón: ¿será machista hablar de la belleza de las manos de una mujer? 
Que hay que conseguir que los hombres participen en las labores de casa, pues cierto y desde hace muchos años. Que hay que conseguir que los hombres y las mujeres desempeñen conjuntamente el cuidado de los hijos o el cuidado de la casa, por supuesto y desde hace muchos años, pero no podemos pretender que algo que viene de tantos años y tantos siglos se modifique de un plumazo.

He dicho anteriormente en esta columna que debemos de partir de un adecuado Sistema Educativo propio para todo el Estado, donde las directrices para conseguir que la igualación entre sexos sea garantizada y efectiva sean reales. 
Mientras tanto, en esta España que nos ha tocado vivir, la única manera para conseguir algo será la dura manifestación social. Así que, si queréis conseguirlo, tenéis que manifestaros y solicitar lo que ciertamente consideréis que es vuestro derecho. Ahora bien, no olvidéis que la desigualdad social, salarial o equitativa no se debe confundir con la desigualdad fisiológica.

Frío en Secundaria

Hoy, segundo martes y trece de este 2018, me planteo dar voz a un colectivo desatendido por la Administración y que por su corta edad no está en disposición de hacer una manifestación o una huelga en repulsa contra lo que a continuación expongo.

No hace mucho se publicaron en los diarios los sueldos del alcalde y concejales del Ayuntamiento de Burgos y poco antes se había publicado la relación de los estipendios que venían a cobrar los directores, entre ellos la burrada de dinero que cobraba el director de Aguas de Burgos. También no hace mucho se había publicado la relación de los jornales de nuestros amados políticos de ámbito nacional. Todos ellos bien forjados de sueldos, dietas y prebendas.

Además, regularmente la prensa se hace eco de que tal o cual Ayuntamiento ha hecho tal o cual gestión en la compra de solares, pago de compromisos o similar. Véase, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Burgos, el dinero o retribución en especie a abonar a la empresa que había anticipado la compra del solar de Artillería o las deudas de Villalonquéjar o del desvío. 
En fin, grandes inversiones de dinero, posiblemente necesarias.

Una larga introducción para acercar el punto a la i. Ciertamente. Los grandes problemas y responsabilidades que afectan a las ciudades no deben marginarse, pero, los árboles no deben impedir la visión del bosque. Otros pequeños inconvenientes también afectan a la ciudadanía y nos perdonamos a nosotros mismos por considerarlos menores. Efectivamente, parece que nadie se ha dado cuenta que en ciertas instituciones educativas –véase, por ejemplo, el Instituto López de Mendoza de Burgos- los niños de secundaria no disponen de calor en las aulas. ¡En Burgos y sin calor en las aulas! Inverosímil.

No importan los porqués; ya sean por defectos en la calefacción o porque no hay cristales en las ventanas. Un niño no debe ir a ninguna escuela y recibir los conocimientos al abrigo de chaquetón y gorro, mientras el docente se seca el moquillo con una punta de la bufanda.

Sobran políticos, funcionarios o encargados, muchos de ellos amortizados, que puedan revisar, hacerse cargo y tener al día una cuestión tan cardinal como esa. Alguien deberá responsabilizarse y presentarse ante los docentes y alumnos explicando porque en un país en que parece que sobra el dinero para tantas cosas, se tiene que asistir a clase con abrigo y bufanda. «Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible, que diría Talleyrand.

¿Cuál es la solución? Bueno pues, la solución por supuesto es que el ministro de Educación o persona de quién dependa semejante responsabilidad lo solvente con carácter inmediato. Pero no para el año que viene. Para ahora, que todavía estamos en invierno.

Huelgas o manifestaciones.



Se decía en un bar entre unos hablantes, mientras pasaba la manifestación, si un feminismo mal entendido puede acabar con el mundo. Un poco exagerado pero interesante como propuesta para otra carta.

La valoración de la huelga del día de la mujer trabajadora y si ha tenido éxito o no, la deberán hacerla los medios de comunicación que estimarán los resultados. De momento, los periódicos se han apuntado al carro de valorar la asistencia a los efectos que ha hecho en el resto de la sociedad y sobre todo las connotaciones de carácter general que ha llevado consigo. Poco que decir después de tanta verdad solicitada y poco que decir después de un planteamiento que se ha hecho exigible dadas las actuales condiciones y ciertas desigualdades entre hombres y mujeres.

Pero si la huelga era necesaria o no es algo que va ínsito en el propio lema general de la convocatoria: “si se paran las mujeres se para el mundo”. Este lema es de Perogrullo, es evidente que sí. Nadie en su sano juicio sería capaz de contradecir una verdad absoluta como esa. Pero para mantener eso, no hace falta una huelga.

El problema de todas las huelgas es que además de pedir o reivindicar lo que se pretenda, se politizan absolutamente y depende mucho de quien las hubiera convocado para ver la dirección que se toma. Aquí, dadas las especiales características de lo que se pedía y de quien lo pedía, se ha pretendido distanciarla de las huelgas generales de toda la vida. 
Eran las mujeres quienes lo pedían, como eran las mujeres quienes solicitaban que las brechas desapareciesen tanto en el ámbito social como en el laboral como en el familiar. Alguno habrá que haya pensado que ésta era una huelga rosa. Nada más lejos de la realidad. Ahora bien, no era una huelga al uso. Era mucho más fina, más exquisita. Por eso no ha habido grandes reclamaciones cuando se comunicó la protesta. 

Pero las organizaciones no han entendido que estas reivindicaciones no pasaban por intentar abusar de la gente que, por los motivos que fuera, pretendía hacer uso de su legítimo derecho constitucional a no hacer una huelga y así sin atender a la connotación de que se trataba de una huelga de mujeres se han dedicado a fortalecer a los piquetes informativos pretendiendo que una de las soluciones para conseguir mayor aceptación entre las mujeres y hombres y conseguir la disminución de todas las brechas posibles era, sencillamente, querer cerrar tiendas.

Las mujeres no se merecen eso. Si lo que se pretende es la igualación, no podemos pasar por empezar igualándonos a las huelgas generales en las cuales se pretende cerrar todo para conseguir un objetivo. 
No será fácil conseguir que cada vez que se quieran reafirmar estas peticiones, sea necesario hacer una huelga. Quizá sea suficiente la manifestación, eso sí, multitudinaria.

jueves, 1 de marzo de 2018

Fugados.

 
UN AMIGO que ha fallado un par de veces en el cumplimiento de las normas de tráfico y ha tenido algún problemilla con Hacienda se ha planteado fugarse de España. Dirás tú cómo se hace eso de fugarse si en España estás siempre pillado por Hacienda o la Guardia Civil. Él dice que debería ser improbable que sólo por saltarse un semáforo en naranja o por haber dejado de declarar una dieta de cuatro perras, el Estado te persiga por vulnerar la Ley y el Estado de Derecho. Se pregunta cómo será posible que tan rápido le hayan localizado y, sin embargo, gente acreedora de pasar por las penas del infierno por cometer auténticas gamberradas han cogido la puerta y dando un portazo se han largado sin más.

Las películas de fugas, un clásico en la cinematografía, nos mostraron como escapar buscando una situación mejor: “Camino a la libertad”, “Fuga de Alcatraz”, “Papillon”, “Evasión o victoria” o “La gran evasión”. Que buenas fugas. Pero sólo teoría.

La realidad nos la han enseñado el expresidente de la Generalidad Sr. Puigdemont y la activista del partido CUP Sra. Gabriel. Tirando de aquellos conocimientos, han pasado a devengar mejor situación: el uno en Bélgica y la otra en Suiza. Y claro, se pregunta mi amigo por qué precisamente a esos países. Simple: estos países no son proclives a aceptar extradiciones y en España hubieran pasado directamente a “villacandado”.

En su nueva situación, Puigdemont ha cambiado el peinado, se ha colocado a rosca el lazo amarillo y se ha dedicado a vender su humo a todo aquel que le quiere oír, con la consecuencia añadida de que al no existir una orden internacional de detención contra él puede pasar sus días alegremente haciendo besamanos y dando grandes discursos por Skipe.

El de Gabriel es algo diferente: el juez Llarena la había citado y ella le ha dado calabazas. El juez ha dictado una orden de detención nacional contra ella que la ha hecho sentirse perseguida políticamente y se ha fugado a Suiza, país donde efectivamente protegerán sus derechos. Pero, ay, no ha sido gratis. Se ha visto obligada a cambiar de look.

Se ha debido lavar el pelo y soltar el flequillo. Ha debido maquillarse, pintarse el ojo y algo el morrete y con poco más y su nueva pinta de pija se dedicará a dar clases en francés. Bien; en Suiza siempre hace falta mano de obra.

No importa que sea uno de los países más capitalistas del mundo, ni mucho menos que ella haya sido el referente del ala dura del antisistema y anticapitalismo español. En fin; si han pillado a Roldán, Ruiz Mateos o Santiago Carrillo, todo se andará.

martes, 20 de febrero de 2018

El año del perro.

El año del perro

 
EL PASADO viernes tuvo lugar la celebración más importante de la cultura china. Se le llama Año Nuevo Chino, Festival de Primavera o Año Nuevo Lunar u llega cada año a mediados de febrero, cambiando de fecha como cambia la Cuaresma en la religión cristiana., esto es: con la llegada de la luna llena.
En la cultura china, a cada año se dio el nombre de un animal y así surgieron Ratas, Dragones, Bueyes Cabras, Conejos, Perros, Monos, Gallos, Caballos Tigres, Serpientes, o Jabalíes, animales que imprimen su carácter a cada año incorporándole sus características vitales.
Aun cuando la celebración dure unas dos semanas, unos días antes comienza una migración que hace que se mueva de un lado a otro del país una infinidad de personas que lo atraviesan de punta a punta, para poder llegar a casa de su familia en la víspera del día de Año Nuevo.
Los chinos aprovechan estas fechas, para cambiar su tradicional talante tranquilo y adornan todo con flores y farolillos de color rojo, compran ropa nueva y después de limpiar su casa profundamente, tiran las cosas viejas, estimando qué, con ello despiden la mala suerte del año pasado. En la calle, ruidosos fuegos artificiales espantan a los malos espíritus y grandes cabalgatas animan la celebración, no faltando los leones bailarines o los dragones de más de 25 metros de largo que reparten la suerte a aquellos a quienes toquen con su boca. Sí, sí, al igual que los bailes de Gigantillos de Burgos son habituales las competiciones de baile entre dragones y leones.
La actual sociedad occidental ha aceptado esta nueva cultura y en aquellos lugares donde existe alguna íntima vinculación, organiza sus propios eventos para celebrar igualmente la llegada del Año Nuevo Chino. En España sin llegar al nivel de ciudades como Londres o Nueva York, prácticamente todas las capitales celebran de alguna manera actos para conmemorar esta festividad. Burgos, no podía ser menos y la asociación ANDENI Burgos ha organizado como todos los años su comida de recibimiento del Año Nuevo Chino con una comida en la que personas con una especial vinculación personal y afectiva con ese país brindaron por el nuevo año. Allí se pronosticó que este Año del Perro será un año positivo y complejo. A los nacidos en los años del perro se les auguró un crecimiento notorio en sus relaciones amorosas, un aumento de su encanto personal o una vida más emocionante y romántica, además de garantizar la inexistencia de percances importantes con ningún miembro de la familia. Si usted es uno de ellos, aproveche. Esta situación solo se da una vez cada doce años.

MILITARES Y CONSTITUCIÓN.

  Escucho en foros políticos y mentideros de tertulianos, glosas de las virtudes de la ministra de Defensa Margarita Robles. Algunos la su...